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El que fuera uno de los cuatro lagos más extensos del mundo, el Mar de Aral, ha estado disminuyendo durante los últimos 40 años. Su mayor problema ecológico es que la desviación para el regadío de los ríos Amu Darya y Syr Darya, ha disminuido drásticamente el caudal del Mar de Aral. Un fenómeno que ha provocado un gran número de problemas ecológicos y económicos al mar y a la zona que lo rodea.
En algunas zonas del Mar, su salinidad alcanzaba los 98 gramos por litro en el año 2001. La que fuera una importante industria pesquera, se destruyó cuando murieron los peces, la flora y fauna del mar. Los intentos en 1992 y en 1997 de construir un dique de 14 kilómetros entre el norte y el sur de Aral (abandonando el sur y rellenando el norte), tuvieron éxito de 9 a 12 meses, hasta que ambos se agrietaron por el peso del agua y no había suficiente dinero para invertir una estructura sólida. La Isla de Vozrozdeniva, mayor desde 1960, se unió en el 2001 y añadió un ingrediente al desastre ecológico del Mar de Aral. Como zona de investigación de armas biológicas hasta 1992, la contaminación se extendió, añadiendo más problemas al gravemente herido mar.
En el 2003, el Mar Aral del Sur se dividió a su vez en una acumulación en el este y otra en el oeste. Desde entonces, la evaporación del Mar Aral del Norte se ha preservado parcialmente. La superficie del mar ha disminuido aproximadamente un 60% y su volumen, un 80%. En 1960 era el cuarto lago más extenso del mundo, con una extensión de unos 68.000 kilómetros cuadrados y un volumen de 1.100 kilómetros cúbicos. En 1998, había disminuido a 28.687 kilómetros cuadrados y ya era el octavo más extenso del mundo. Ese mismo año, su salinidad aumentó drásticamente. En el año 2004, la superficie del Mar de Aral tan sólo era de 17.160 kilómetros cuadrados, un 25% de su tamaño original. Y todavía sigue disminuyendo. Incluso el descubrimiento de un curso de agua subterránea que fluye al Mar de Aral, no es suficiente para detener su muerte. Se está trabajando para restaurar parte del Mar de Aral del Norte. Se han reparado los canales de regadío de Syr Darya y se ha mejorado su conducción. En octubre de 2003, el gobierno de Kazakh anunció la construcción de una presa para separar las dos mitades del Mar de Aral. Las obras en esta presa se completaron en el 2005. Desde entonces, el nivel del agua en el Mar de Aral del Norte ha aumentado y su salinidad ha disminuido. En el 2006, se ha recuperado algo del nivel del mar, incluso antes de lo esperado. Se ha recuperado una parte importante de los peces, y la restauración de la flora y fauna parece haber cambiado el microclima, ya que también las nubes han hecho acto de presencia. El mar, que había retrocedido casi 100 kilómetros al sur de la ciudad portuaria de Aralsk, se encuentra ahora a tan sólo 25 kilómetros. El Mar de Aral del Sur, abandonado en Uzbekistán, tiene la esperanza de poder seguir los pasos de su otra parte en el Norte y ya hay conversaciones sobre transportar agua de una parte del Mar a la otra. Al secarse, el Mar de Aral del Sur ha generado vastas planicies de sal, provocando tormentas de arena, inviernos regionales más fríos y veranos más cálidos. Los intentos de mitigar estos efectos incluyen la plantación de vegetación. Entre las posibles soluciones que se aportan figuran:
En agosto de 2006, el gobierno de Uzbekistán anunció un consorcio internacional para explorar y desarrollar Refinerías de Petróleo y de Gas en el Mar de Aral. Si bien el desastre que ha tenido lugar en el Mar de Aral, así como en los alrededores, no ha sido provocado por un fenómeno natural, ya que la causa principal se debió a la desviación del agua para el regadío; el impacto y consecuencias de este cambio radical afectó de forma notoria a una extensa zona, a la fauna y flora del mar, a los animales, a las personas y al clima. Quizás no se ha aprendido la lección y puede que todavía se esté en la creencia de que se tiene poder sobre la naturaleza, sin embargo, no se puede alterar un medioambiente de tales proporciones y pensar que al final no va a repercutir en lo que nos rodea. El Mar de Aral es otra prueba más de lo que sucede cuando se actúa sobre la naturaleza sin pensar en las consecuencias. Cambio Climático - Sus Efectos - AlertaTierra Copyright © 2005-2013 - AlertaTierra.com - Reservados todos los derechos - Politica de privacidad |