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HURACANES Imagen de satélite del huracán Katrina. 2005 (Por cortesía del NOAA).
Los huracanes se nutren de calor y energía por contacto con las aguas cálidas del océano. El agua del mar se evapora y aporta más poder al huracán, que adquiere fuerza conforme va avanzando. En 1948 Erik Palmen observó que los ciclones tropicales necesitaban una temperatura oceánica de al menos 26,5º C para poderse formar y crecer. Más tarde, también se descubrió que los huracanes necesitaban una profundidad en esas aguas de unos 50 metros.
Cuando se aproxima un huracán, el cielo se oscurece y el viento va incrementándose. Al entrar en tierra, provoca lluvias torrenciales, vientos fuertes y olas enormes que pueden dañar edificios, coches, árboles... Arrasan todo a su paso. El oleaje que causan es extremadamente peligroso y una de las razones principales por las que resulta de vital importancia es alejarse del mar cuando hay un aviso de huracán. El intenso oleaje causado por el huracán Opal en 1995, con olas de más de cuatro metros, produjo daños desde Pensacola hasta la playa de México. Las olas de más de siete metros del huracán Camille en 1969, un huracán de categoría 5 en la escala de Saffir-Simpson, devastaron la costa del Mississippi. Más de 250 personas perdieron la vida. Se decía que Camille fue el huracán que más daños causó en los Estados Unidos.
También Audrey en 1957 causó una tremenda crecida del mar que inundó la costa sudoeste de Louisiana penetrando al interior hasta más de 25 kilómetros tierra adentro... Más de 420 personas perdieron la vida y unas 40.000 se quedaron sin hogar. Los huracanes se mueven por rotación. Rotan en el sentido del reloj alrededor de un "ojo", un ojo que puede alcanzar los 32 a 48 kilómetros de anchura y cuya tormenta puede extenderse hasta los 640 kilómetros. Algunas películas han recreado a la perfección lo que supone encontrarse en el ojo o centro del huracán: la zona de mayor calma dentro del ciclón tropical. Su mayor actividad se encuentra situada justo alrededor del ojo, en la pared del huracán. En el Pacífico Este, los huracanes comienzan a formarse a mediados de mayo, mientras que en el Atlántico, Caribe y Golfo de México, su inicio empieza en junio. En los Estados Unidos la época más fuerte de huracanes comienza a mediados de agosto hasta finales de octubre, aunque la estación de huracanes se extiende hasta finales de noviembre. En otras zonas del mundo, como por ejemplo el Pacífico Oeste, los huracanes pueden tener lugar en cualquier época estival del año. Algunas zonas de los Estados Unidos que son vulnerables a los huracanes incluyen el Atlántico, las costas del Golfo desde Texas hasta Maine, los territorios en el Caribe y las zonas tropicales del Pacífico Oeste, incluyendo Hawai, Guam, Samoa americana y Saipan.
Relación de los huracanes más potentes que han azotado los Estados Unidos desde 1900 hasta 1992:
El Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos emplea el término, "huracán mayor" para hablar de huracanes que han alcanzado vientos máximos sostenidos de 1 minuto de al menos 177 kilómetros por hora. Este es el equivalente a la categoría 3, 4 y 5 en la Escala de Saffir-Simpson. "Huracán Intenso" es un término extraoficial utilizado por la literatura científica para referirse al mismo tipo de huracán que el Centro conoce como "huracán mayor".21;. Con el cambio climático que experimentamos, sin lugar a dudas, la zona dada a sufrir el azote de los huracanes, cambiará. Los parámetros conocidos ya no servirán para analizar la nueva situación y todas los diferentes tipos de manifestaciones climáticas podrían convertirse en una posibilidad real en cualquier lugar del mundo... Es cuestión de tiempo.
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Bibliografía:
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