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FORMACIÓN DE LOS TORNADOS
Se necesitan varias condiciones para que se forme un tornado. Una elevada cantidad de humedad, un frente frío, vientos convergentes... El aire debe elevarse y saturarse. Continuará elevándose y, si la atmósfera es inestable, producirá una nube de tormenta. Una atmósfera inestable es aquella en la que la temperatura baja de forma rápida con la altura. La inestabilidad atmosférica también sucede cuando el aire seco se encuentra sobre una capa de aire húmedo cerca de la superficie terrestre. Finalmente, un tornado se forma - por lo general – en zonas donde los vientos no sólo son fuertes, sino que también giran en altura.
El embudo de un tornado succiona hacia su vórtice los objetos que se encuentra en la superficie con una fuerza devastadora, estos objetos son los que lo hacen más visible. (Por cortesía de Protección Civil-Andalucía)La aparición de tornados se ve favorecida cuando una supercélula se encuentra viva durante largo tiempo en un régimen intenso y casi estacionario. En el seno de la supercélula aparece un mesociclón, es decir, una región que comienza a girar ciclónicamente hacia la base de la nube. En el borde del mesociclón se forman embudos que alcanzan el suelo y arrastran todo lo que encuentran en su recorrido, absorbiéndolo hacia el interior y desplazándolo o arrojándolo a larga distancia. Los tornados son fenómenos locales que pueden durar entre 10 minutos y varias horas. Pueden ir solos o acompañados por otros tornados, de mayor o menor intensidad. Coinciden en los meses más cálidos, desde mayo a octubre, aunque los últimos eventos acontecidos no descartan que también se puedan formar en otras épocas nada propicias a su formación. En los tornados de Estados Unidos coinciden tres tipos de viento para su formación: un viento a ras del suelo, que proviene del sudeste; otro viento a unos 800 m. de altura, que proviene del sur, y un tercer viento sobre los 1.600 metros que proviene del suroeste. Al enfrentarse estas fuerzas comienza la rotación del aire. El aire frío en las zonas más altas origina nubes con cargas electrostáticas que producen gran cantidad de truenos y relámpagos. Este frío en el agua puede producir granizo y puede ser el precursor de un tornado. Otra característica conocida es que la rotación del viento ocurre en sentido contrario a las agujas del reloj en el hemisferio norte y a favor de ellos en el hemisferio sur. En Europa, hasta fechas recientes, no se le había dado importancia a esta clase de fenómenos naturales, hasta que una serie de tornados, localizados en diferentes países del continente europeo (España y el Reino Unido), han manifestado alarma social debido a sus graves consecuencias. A partir de estos hechos, que ya dejan de ser aislados, los servicios de meteorología y otros organismos competentes en el tema, se han visto obligados a permanecer alerta, iniciar un registro exhaustivo de estos fenómenos y tratar de avisar a la población, en todos los casos posibles.
Bibliografía:
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