El volcán
dispone de pruebas evidentes de una actividad reciente en cuanto a la
existencia de flujos de lava frescos y depósitos de ceniza de
la era post-glacial. Mucho de lo actual es consecuencia de depósitos
masivos por avalanchas, un colapso catastrófico hace 7.200 años...
El depósito cubre una zona de más de 600 kilómetros
cuadrados y es el mejor ejemplo del mundo de depósito de materiales
volcánicos.
También
hay evidencias de una importante erupción piroclástica,
similar a la que sucedió en mayo de 1980 en el Monte Santa Elena.
La
actividad explosiva dio lugar a depósitos de ceniza Plinianos,
distribuidos mayormente en el noreste del volcán. |