AlertaTierra. Titulares de noticias - Fenomenos naturales

Cuando el Planeta X entró en el Sistema Solar interior a finales del año 2002-principios de 2003, no fue solo la Tierra la que reaccionó, como lo hizo incrementado los terremotos, la actividad volcánica y el clima extremo, sino que la vida animal en la Tierra también empezó a mostrar signos de la aproximación de este gigantesco planeta.

 Siempre se ha dicho que los animales tienen un sexto sentido para los terremotos, tormentas y desastres naturales en general. Por ello, mantenerse atento a cualquier comportamiento inusual en los animales no sólo resulta algo instructivo sino que podría salvarle la vida.
Las leyendas parecen haberse convertido en hechos reales y ciertos científicos comienzan a apostar por su posibilidad.

 El campo geomagnético de la Tierra (o campo magnético) es un fenómeno que se encuentra en constante cambio y que influye en las actividades humanas y del mundo natural de forma muy distinta y variada.

La Tierra actúa como un gran magneto rodeado por un campo magnético.

Movimiento de la Tierra. La tierra rota (flecha blanca) una vez al día sobre el eje de rotación (rojo); este eje rota a su vez de forma lenta (círculo blanco), completando una rotación en unos 26.000 años aproximadamente. (Imagen por cortesía de NASA. Mysid).

Movimiento de la Tierra

Durante el último siglo, los astrónomos han estado monitoreando el bamboleo de la Tierra y han descubierto que el eje de la Tierra produce un movimiento circular llamado el bamboleo de Chandler. Se trata de una pequeña variación en el eje de rotación de la Tierra, nombrada por su descubridor, el astrónomo norteamericano Seth Carlo Chandler en 1891.

En cuanto a la causa de este bamboleo, existen muchas teorías y controversia, pero hasta la fecha no hay nada definitivo y seguro. Demasiadas conjeturas sin fundamento.

Si se encontrara de pie en el Polo Norte de la Tierra y trazara una línea donde emergiese el eje en la superficie de la Tierra, su camino trazaría un bucle circular de unos 20 metros de diámetro. Esto se refleja en una maniobra circular de 0,1 arcosegundos circulares de bamboleo en los caminos de las estrellas durante el transcurso de un año. Este bamboleo no es el mismo a lo largo del año y puede fluctuar de 3 a 15 metros a lo largo de varias décadas.

El eje de rotación de la Tierra señala hacia la estrella distante conocida como Polaris. Sin embargo, otros cuerpos estelares del Sistema Solar, especialmente la Luna, están perturbando la rotación de la Tierra constantemente a través de interacciones gravitacionales.

Igual que un trompo perturbado, la Tierra se bambolea un poco. Para empezar, la Tierra se mueve sobre su eje de rotación con un periodo de 18,6 años. Rota ligeramente en dirección de las agujas del reloj, sobre un eje eclíptico, completando un circuito alrededor de un círculo centrado en el eje eclíptico cada 25.799 años.

Este bamboleo es independiente del movimiento de la Tierra alrededor de su órbita y supone una variación de 0,7 segundos de arco en un periodo de 433 días. Es decir, los polos de nuestro planeta se mueven en una circunferencia irregular de 3 a 15 metros de diámetro, en un movimiento oscilatorio. Esto supone un añadido a la recesión de los equinoccios, una mayor oscilación que necesita alrededor de 26.000 años para completarse.

Desde su descubrimiento, el diámetro del bamboleo ha cambiado, alcanzando la máxima amplitud registrada en 1910. Su origen es desconocido aunque el 18 de julio de 2000, el Jet Propulsion Laboratory (Laboratorio de Propulsión a Chorro), anunció que la causa principal del bamboleo de Chandler es la presión fluctuante del fondo oceánico, originada por los cambios en la temperatura y en la salinidad, y pos los cambios en la dirección de las corrientes oceánicas.

El bamboleo de Chandler afecta a la navegación celestial, dado que la latitud cambia durante un periodo de 14 meses. Por lo tanto, es un factor a tener en cuenta por los sistemas de navegación por GPS. Los sistemas de navegación deben actualizarse para mostrar los nuevos Polos geográficos Norte y Sur. Aunque el Polo Norte magnético, medido por un compás, no se ve afectado.

Pero, parece haber algo misterioso con respecto al bamboleo de Chandler. En 1920, pasó por una fase repentina de cambio de 180 grados. Nadie sabe el por qué.

Ahora, los análisis de datos recientes de Zinovy Malkin y Natalia Miller, del Observatorio De Astronomía Central de Ciencias de la Academia de Rusia, muestran que la fase ha cambiado en numerosas ocasiones. El bamboleo experimentó una fase de cambio de 180 grados en otras dos ocasiones, en 1850 y en 2005.

Así mismo, según han explicado los científicos, el terremoto de 9.0 grados en la escala de Richter que sacudió Japón, acortó los días en 1,8 microsegundos y aumentó 17 centímetros el bamboleo de la Tierra.

Los datos de los instrumentos GPS de alta precisión han mostrado que algunas zonas de Japón se movieron hasta 4 metros en las placas de fallas debido al terremoto. Esto permitió a los científicos calcular cómo se había desplazado la distribución de la masa terrestre y, por lo tanto, evaluar hasta qué punto se había visto afectado el bamboleo.

Para uno de los Geofísicos del Jet Propulsion Laboratory en Pasadena, California, este desplazamiento de la masa terrestre afectó también a la velocidad de rotación del planeta, comparando lo que le sucede a una patinadora artística cuando acerca sus brazos más hacia su cuerpo, haciendo que gire más rápido.

Datos parecidos se obtuvieron también después de los terremotos de Sumatra en 2004 y del de Chile en 2010. En el caso del seísmo de Sumatra, el cambio en la duración del día fue mayor, de 6,8 microsegundos. Sin embargo, para el terremoto de Japón, el cambio en el bamboleo de la Tierra fue más del doble que los calculados en los eventos de 2004 y 2010.

 

El bamboleo de la Tierra y la aproximación del Planeta X

La mayoría de nosotros comprendemos la mecánica que se oculta tras el clima cada vez más errático que estamos atravesando en la Tierra como resultado de la influencia magnética de la presencia del Planeta X en el interior de nuestro Sistema Solar. Sin embargo, explicar esta compleja dinámica con palabras más coloquiales no siempre es fácil.

Para explicarlo y comprenderlo mejor, siga las instrucciones siguientes:

1. Coloque una brújula en una mesa, alejada de objetos metálicos y oriente la brújula hasta que la fleche se encuentre alineada con el Norte.
2. Coloque un imán o cualquier otro objeto magnético en la mesa, a unos 0,6 metros de distancia de la brújula en dirección Sur y desplace este objeto metálico, poco a poco, hacia la brújula.
3. Conforme se aproxime el magneto a la brújula, observe la aguja de la brújula. Se desplazará hacia el Oeste, o hacia el Este, dependiendo de la orientación de la polaridad del objeto. Si el polo norte del objeto magnético se encuentra apuntando a la brújula, la aguja de la brújula se moverá al oeste. Use esta orientación para continuar.
4. Ahora, con la aguja del compás desviada hacia el oeste por la presencia del objeto magnético, repentinamente retire el magneto mientras observa la aguja de la brújula. ¿Acaso no gira de nuevo hacia el Este antes de regresar al Norte?

Pues esto es lo que sucede de forma diaria cuando el Polo Norte del Planeta X apunta cada vez más hacia la Tierra. Entonces, la Tierra se balancea de nuevo hacia atrás, en oposición hacia el Planeta X, intentando apuntar su Polo Norte a lo largo de las líneas del campo magnético del Planeta X, de forma tal que su Polo Norte apunta hacia el sur del Polo Sur del Planeta X. Esta oposición permite que los magnetones fluyan desde el Polo Norte del Planeta X a través de la Tierra usando el Polo Sur de la Tierra como tomada y de ahí al Polo Sur del Planeta X.

Este movimiento, hacia adelante y hacia atrás, cada vez será más violento, creando turbulencias en la atmósfera que se traducirán en unos gradientes de temperatura cada vez más errática, mezclando el aire frío y el caliento, manifestando situaciones extrañas a las estaciones del año, con patrones climáticos violentos.

Cuanto más se aproxime el Planeta X, esta dinámica aumentará hasta que llegue un momento en el que las estaciones desaparezcan por completo y el bamboleo de la Tierra sea tan severo que nuestro planeta caiga sobre un lado inclinándose de forma estática. Esta será la señal de que han comenzado las últimas semanas antes del reverso de los polos.

Hasta entonces, habrá cambios impredecibles en el tiempo, patrones climáticos extremos que variarán de sequías a inundaciones, de forma creciente y frecuente hasta el reverso de los polos.

Afectado por la aproximación del Planeta X, el núcleo de la Tierra se calienta y empuja este calor desde el interior de nuestro planeta hacia el exterior, deshelando la capa de hielo y los glaciares y provocando la erupción de volcanes.

Parece que muchos están empezando a notar que la clave de la oscilación o bamboleo de la Tierra y el extraño punto frío que se detiene sobre la bahía Hudson y en las aguas de Nueva Escocia, se encuentra en la forma de la falla del Atlántico.

El Planeta X se encuentra sesgado al menos 45º a lo largo de las líneas magnéticas del Sol, apuntando su Polo Sur alejado del Polo Sur del Sol cuando rodea este polo, por lo tanto tirando del Polo Norte de la Tierra, que se ve atraído y tentado a alinearse con el Planeta X.  La inclinación del Polo Norte de la Tierra, inclinándose ligeramente hacia la derecha donde el Planeta X rodea al Sol, ha creado una estación falsa simulando el verano en el hemisferio norte, si no fuera porque las constelaciones están fuera de lugar, casi ocultaría perfectamente la aproximación del monstruo que está a punto de alterar la vida en la Tierra como la conocen sus habitantes en estos momentos.

Para quienes tienen ojos y ven con claridad, para al menos la mitad del mundo desde Japón hasta Ontario, la oscilación de la Tierra se ha convertido en una realidad. La Cordillera del Atlántico se está sesgando hacia el Oeste en el hemisferio norte, y luego hacia el Este en el hemisferio sur, siguiendo la hendidura profunda entre los continentes, que desgarran la Deriva Continental. Esta Cordillera Atlántica en sí misma es un imán, como sucedió en anteriores desgarros al reverso de los polos y el enfriamiento del magma rápidamente se alineó con los cambiantes polos, por lo tanto convirtiéndose en un tercer imán animado a alinearse con el núcleo de la Tierra y el Planeta X durante sus encuentros. En el punto en el que la Cordillera del Atlántico o bien se enfrenta, o bien se opone al Planeta X, tiene lugar esta lucha por alinearse, creando terremotos globales que se han detectado en los sismógrafos que estaban en línea, solamente el año pasado, cuando el Planeta X se encuentra próximo al planeta Tierra.

la oscilación de la Tierra

Cuando la Cordillera del Atlántico se enfrenta al Planeta X, al mediodía sobre el Atlántico, la inclinación y bamboleo de la Tierra tiende a alinearse de lado a lado con el Planta X, donde cabalga sobre las líneas de flujo magnético del Sol, más que el Sol, como la atracción combinada en el núcleo de la Tierra y la Cordillera del Atlántico es una fuerte resonancia magnética. Debido a la forma de “·S” de la falla, conlleva su extremo sur más hacia el Este, y este empuje en la Cordillera no solo tiende a inclinar el Polo Norte de la Tierra hacia el Sol, sino que también inclina el Polo Norte hacia el Planeta X, conforme el Planeta X se aproxima desde el Sur, por debajo de la eclíptica, por la derecha, y se agarra primera en la posición sur, como la más cercana. Esto le da un amanecer desde Europa hasta Ontario con una inclinación hacia el norte, el creciente movimiento que se ha observado del Norte del Sol después del Solsticio.

Conforme desaparece esta parte sur de la Cordillera del Atlántico hacia el lado de la Tierra en oscuridad, este agarre se relaja y la Tierra tiende a alinearse lado a lado con el Sol, moviendo su Polo Norte de nuevo ligeramente alejado del Planeta X. Esto aporta a la mitad Oeste de los Estados Unidos un amanecer más acorde con lo que se espera poco después del Solsticio, con lo que parece que el Sol se mueve hacia el Sur. Esto mueve también la bahía Hudson y las aguas de Nueva Escocia hacia una luz directa, de ahí el extraño frío que están experimentando en estas regiones durante el verano. Esta oscilación del Polo Norte lejos del Sol y del Planeta X se encuentra más acentuada en este punto, porque la Cordillera del Atlántico sur desaparece y se ve totalmente blindada de las garras directas del Planeta X, siendo bloqueada por la Tierra.

A medida que la porción sur de la Cordillera del Atlántico se aproxima al lado oscuro de la Tierra, donde de nuevo se alinea con el núcleo de la Tierra y al Planeta X como imanes, creando resonancia magnética, el tirón para alinearse con el Planeta X se hace más fuerte, dando a Japón la vista de un amanecer en movimiento hacia el Norte después del Solsticio. Pero, a medida que la porción sur de la Cordillera Atlántica se balancea para aproximarse a la posición del amanecer, ahora es más accesible al Planeta X que al anochecer. Aproximándose desde el Sur, el Planeta X puede agarrar directamente esta punta sur de la Cordillera Atlántica, por lo que cualquier bamboleo para alinearse con el Sol es leve, alejando el Polo Norte de la Tierra del Sol. Por lo que Siberia no se encuentra con la falta de luz propia de la bahía Hudson durante sus horas de luz.

“Su cielo ha cambiado”

Los inuit, pueblo esquimal que habita las regiones árticas de América y Groenlandia, han hablado. Los ancianos Inuit han intercambiado información con la NASA con respecto al “bamboleo” de la Tierra, afirmando que el Sol ya no se pone donde lo solía hacer, que ahora tienen más luz diurna para cazar y que el Sol se encuentra en una posición más alta de lo habitual, calentando más rápido que antes.

Todos los ancianos que han sido entrevistados en el norte dicen lo mismo, que su cielo ha cambiado.

Según estos sabios, el Sol y la Luna han cambiado, afectando a la temperatura, incluso afectando la forma en la que sopla el viento, por lo que resulta más difícil predecir el clima, algo que resulta vital en el Ártico.

Todos los ancianos Inuit están de acuerdo en la creencia de que la Tierra se ha movido, se ha desplazado, inclinado, o efectuado un bamboleo hacia el Norte. Sus vidas han cambiado debido a ello. Los glaciares se derriten y la capa de hielo del mar está desapareciendo.

Y mientras parte del planeta le echa la culpa al cambio climático y al calentamiento global, los ancianos Inuit están convencidos que está sucediendo algo mucho más importante que eso y que el calentamiento global no es la historia al completo…

Bibliografía / Referencias

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Lambeck, K., 1980, The Earth's Variable Rotation: Geophysical Causes and Consequences, Cambridge University Press, London.
Munk W. H. and MacDonald, G. J. F., 1960, The Rotation of the Earth, Cambridge University Press, London.
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Gross, Richard S., 2000, "The Excitation of the Chandler Wobble", Geophysical Research Letters, vol. 27 (15), pp. 2329–2332.
Lambeck, Kurt, 1980, The Earth's Variable Rotation: Geophysical Causes and Consequences (Cambridge Monographs on Mechanics), Cambridge University Press, London.
Munk, W. H. and MacDonald, G. J. F., 1960, The Rotation of the Earth, Cambridge University Press, London.
Moritz, H. and I.I. Mueller, 1987, Earth Rotation: Theory and Observation, Continuum International Publishing Group, London.
The Big Wobble.

Referencias


 Mueller, I.I., Spherical and Practical Astronomy as Applied to Geodesy, 1969, Frederick Ungar Publishing, NY, pp. 80.
Zinovy Malkin and Natalia Miller (2009). "Chandler wobble: two more large phase jumps revealed". arXiv. arXiv. Retrieved 16 July 2014.
"Earth's Chandler Wobble Changed Dramatically in 2005". MIT Technology Review. MIT Technology Review. 2009. Retrieved 25 July 2013.
 Virtanen, H. (2006). Studies of Earth Dynamics with the Superconducting Gravimeter. Academic Dissertation at the University of Helsinki. Retrieved September 21, 2009.

 Rotación de La Tierra

La primera misión tripulada a la luna, Apollo 8, entró en la órbita lunar el 24 de diciembre de 1968. Esa noche, los astronautas mantuvieron una conexión en directo desde la órbita lunar, mostrando imágenes de la Tierra y la luna vista desde su nave espacial. (Imagen por cortesía de la NASA).

Aunque no lo parezca a quien se encuentra en su superficie, el planeta Tierra siempre está en constante movimiento. Forma parte del sistema solar, un sistema solar que incluye el Sol, nueve planetas y sus lunas, cometas y asteroides.

La tierra - Rotación y Traslación
La Tierra gira alrededor del Sol inclinada hacia un lado. Esta inclinación es la responsable de los cambios climáticos y las estaciones que experimentamos (por cortesía de Helga Nordhoff).


La Tierra gira sobre una línea imaginaria llamada eje que se extiende desde el Polo Norte hasta el Polo Sur, mientras que también se encuentra en órbita alrededor del sol. El movimiento de la Tierra es el de rotación sobre su propio eje y el de traslación alrededor del Sol. Tarda 23,439 horas para completar una rotación sobre su eje y, aproximadamente 365,26 días en completar una órbita alrededor del Sol, o año sideral. Orbita al Sol a una distancia media de unos 150 millones de kilómetros. Desde la Tierra, esto genera un movimiento aparente del Sol hacia el este, desplazándose con respecto a las estrellas a un ritmo de alrededor de 1º/día, o un diámetro del Sol o de la Luna cada 12 horas. Debido a este movimiento, la Tierra tarda 24 horas (un día solar) en completar una rotación sobre su eje hasta que el sol regresa al meridiano.

El periodo de rotación de la Tierra con respecto al Sol, es decir, un día solar, es de alrededor de 86.400 segundos de tiempo solar. El día solar de la Tierra es ahora un poco más largo de lo que era durante el siglo XIX. Los días duran entre 0 y 2 ms SIU más.

La órbita de la Tierra no es un círculo perfecto, sino más bien una elipse ovalada, como la de las órbitas de los demás planetas. Esto significa que los hemisferios norte y sur a veces apuntan hacia o lejos del sol, dependiendo de la época del año, la variación de la cantidad de luz que reciben crea las estaciones, siendo verano en el hemisferio norte cuando el Polo Norte está apuntando hacia el Sol, e invierno cuando apunta en dirección opuesta.

La rotación de la Tierra disminuye gradualmente. Esta deceleración tiene lugar de forma prácticamente imperceptible, aproximadamente 17 milisegundos por cada cien años, aunque el ritmo no es del todo uniforme, tiene un efecto en la duración de los días. Podría tardar miles de años, pero llegará un momento en el que un día tenga 25 horas.

Durante el verano, el día tiene una duración más larga y la luz solar incide más perpendicularmente en la superficie. Durante el invierno, el clima se vuelve más frío y los días más cortos. En la zona del Círculo Polar Ártico se da el caso extremo de no recibir luz solar durante una parte del año; fenómeno conocido como Noche Polar. En el hemisferio sur se da la misma situación pero de manera inversa, con la orientación del Polo Sur opuesta a la dirección del Polo Norte.

Por convenio astronómico, las cuatro estaciones están determinadas por solsticios (puntos de la órbita en los que el eje de rotación terrestre alcanza la máxima inclinación hacia el Sol), solsticio de verano, o hacia el lado opuesto, solsticio de invierno, y por equinoccios, cuando la inclinación del eje terrestre es perpendicular al sol.

En el hemisferio norte, el solsticio de invierno se produce alrededor del 21 de diciembre, el solsticio de verano el 21 de junio, el equinoccio de primavera el 20 de marzo y el equinoccio de otoño el 23 de septiembre.

En el hemisferio sur, la situación se invierte, con el verano y los solsticios de invierno en fechas contrarias a las del hemisferio norte. De igual manera sucede con el equinoccio de primavera y el de otoño.


Estadísticas de órbita y rotación, según datos de la NASA:

Distancia media del sol: 149.598.262 kilómetros.
Perihelio (punto más cercano al sol): 147.098.291 kilómetros. Se produce el 3 de enero.
Afelio (distancia más lejana del sol: 152.098.233 kilómetros. Alrededor del 4 de julio.
Duración de un día solar (rotación simple sobre su eje): 23,934 horas.
Duración de un año: 365,26 días.
Inclinación del ecuador en la órbita: 23.4393 grados.


A principios de enero, la Tierra se encuentra un poco más cerca del sol y se sitúa más lejos en julio.

En el Equinoccio, el Sol pasa directamente por encima del ecuador a mediodía y el suelo recibe aproximadamente 1 caloría de energía solar. Ese mismo día, 60º N, en la latitud de Anchorage, en Alaska, Oslo o Noruega, el Sol no sube más de 30º sobre el horizonte a mediodía y calienta una pequeña porción de terreno, con tan solo la mitad de intensidad que en el ecuador.

En los polos, el Sol parece asentarse sobre el horizonte durante largos períodos de más de 24 horas, y sus rayos rozan la superficie horizontalmente.

El movimiento de rotación se realiza de Oeste a Este, por lo que el Sol aparenta salir por Oriente y se pone por Occidente, lo que da lugar a los días y las noches. Conocer la rotación terrestre y sus consecuencias permite localizar cualquier punto sobre la superficie terrestre y dividir el tiempo en horas.

En un marco de referencia de inercia, el eje de la Tierra sufre un movimiento precesional lento, con un período aproximadamente de 25.800 años, así como de una nutación con un período principal de 18,6 años. Estos movimientos son causados por la atracción diferencial del Sol y la Luna sobre el aumento ecuatorial de la Tierra, debido a su aplastamiento en los Polos. El movimiento polar es casi periódico, conteniendo un componente anual y un  componente de un período de 14 meses llamado el “bamboleo” o Wobbler. También la velocidad rotatoria varía, un fenómeno conocido como la longitud de variación del día.

Visto desde el polo norte celeste, el movimiento de la Tierra, la Luna y sus rotaciones axiales son todas contrarias a la dirección de las manecillas del reloj (sentido anti-horario). Visto desde un punto de vista situado sobre los polos norte del Sol y la Tierra, la Tierra parecería girar en sentido anti-horario alrededor del Sol.

Los planos orbitales y axiales no están alineados. El eje de la Tierra está inclinado unos 23,4º con respecto a la perpendicular al plano Tierra-Sol, y el plano entre la Tierra y la Luna está inclinado unos 5 grados con respecto al plano Tierra-Sol. Sin esta inclinación, habría un eclipse cada dos semanas, alternando entre los eclipses lunares y los eclipses solares.

La Tierra, junto con el Sistema Solar, está situada en la Vía Láctea, orbitando a alrededor de 28.000 años luz del centro de la galaxia. En la actualidad, se encuentra unos 20 años luz por encima del plano ecuatorial de la galaxia, en el plano espiral de Orión.


Mapa físico de la Tierra
Mapa físico de la Tierra (por cortesía de la Agencia Central de Inteligencia de los Estados Unidos).

Para orientarnos o para localizar un punto concreto, se utilizan los puntos cardinales. Una persona puede saber dónde se encuentra cada punto cardinal de forma simple. Si señala con el brazo derecho hacia donde sale el Sol, este lugar corresponde al Este. El Oeste sería entonces el brazo izquierdo.  Y tendríamos el Norte delante de nosotros y el Sur detrás. Otro sistema para localizar un punto con exactitud sobre la geografía terrestre consiste en las coordenadas geográficas.

Las coordenadas geográficas se hallan a partir de una red geográfica de líneas imaginarias llamadas meridianos y paralelos. Los meridianos son semicírculos imaginarios que unen los Polos. Los paralelos son círculos imaginarios paralelos al Ecuador y perpendiculares a los meridianos, entre los que destacan el Trópico de Cáncer, el Trópico de Capricornio, El Círculo Polar Ártico y el Círculo Polar Antártico.

Situación de los puntos cardinales
Situación de los puntos cardinales en relación con el Sol (por cortesía del Ministerio de Educación y Ciencia).


La longitud es la distancia angular que existe entre un punto cualquiera de la superficie terrestre y el Meridiano de Greenwich.

La latitud y la longitud se miden en grados. Sus valores máximos son 90º de latitud Norte, 901 de latitud Sur, 180º de longitud Este y 180º de longitud Oeste.

La latitud es la distancia angular entre un punto cualquiera de la superficie terrestre y el Ecuador, que es el círculo máximo que divide la Tierra en dos hemisferios, el Norte y el Sur.


Los husos horarios

Los husos horarios
Los husos horarios (por cortesía de la Universidad Nacional de La Plata, Argentina).

Todos los lugares en la Tierra que están en el mismo meridiano tienen la misma hora solar. La circunferencia de la Tierra tiene un total de 360º y el día solar se divide en veinticuatro horas, por lo que la Tierra se puede dividir en veinticuatro franjas imaginarias de una hora, los denominados husos horarios.  Por ello, cada 15º de longitud hay una hora de diferencia, una más hacia el Este y una menos hacia el Oeste. Sin embargo, cada país tiene su propia hora oficial, que – en ocasiones – difiera de la hora solar.


Bibliografía:

“The Earth´s Wobble Has Paused” (El Movimiento de Precesión de los Equinoccios se ha detenido), informe del Dr.  Michael Mandeville (página en inglés). http://www.michaelmandeville.com/earthmonitor/
polarmotion/2006_wobble_anomaly.htm
Página oficial de Edgar Cayce (página en inglés) http://www.edgarcayce.org
Página oficial del Profesor James Lovelock (página en inglés) http://www.ecolo.org/lovelock/
Astronomía en red http://www.astromia.com/
Información sobre eclipses solares (página en inglés) http://www.kidseclipse.com
Instituto de Tecnología de California, Topografía de la Superficie Oceánica desde el Espacio (página en inglés) http://sealevel.jpl.nasa.gov
Ministerio de Educación y Ciencia de España http://almez.pntic.mec.es
Helga Hordoff. Nuestro Sistema Solar (página en inglés) http://www.qwerty.co.za/sundials/solar
La Enciclopedia en línea (página en inglés) http://en.wikipedia.org/
Facultad de Ciencias Astronómicas y Geofísicas de la Universidad Nacional de La Plata (Argentina) http://www.fcaglp.unlp.edu.ar

Imagen de la Tierra tomada desde el VIIRS de la NASA, un satélite lanzado recientemente al espacio y denominado como Suomi NPP, en honor al fallecido Verner E. Suomi, de la Universidad de Wisconsin.  La imagen muestra la superficie de la Tierra el 4 de enero de 2012. Suomi NPP es un satélite de nueva generación para la observación de la Tierra y lleva cinco instrumentos a bordo. El mayor y más importante es el Radiómetro de Imágenes por Infrarrojos o VIIRS. (Imagen por cortesía de NASA/NOAA/GSFC/Suomi NPP/VIIRS/Norman Kuring).