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El bamboleo de la Tierra

Movimiento de la Tierra. La tierra rota (flecha blanca) una vez al día sobre el eje de rotación (rojo); este eje rota a su vez de forma lenta (círculo blanco), completando una rotación en unos 26.000 años aproximadamente. (Imagen por cortesía de NASA. Mysid).

Movimiento de la Tierra

Durante el último siglo, los astrónomos han estado monitoreando el bamboleo de la Tierra y han descubierto que el eje de la Tierra produce un movimiento circular llamado el bamboleo de Chandler. Se trata de una pequeña variación en el eje de rotación de la Tierra, nombrada por su descubridor, el astrónomo norteamericano Seth Carlo Chandler en 1891.

En cuanto a la causa de este bamboleo, existen muchas teorías y controversia, pero hasta la fecha no hay nada definitivo y seguro. Demasiadas conjeturas sin fundamento.

Si se encontrara de pie en el Polo Norte de la Tierra y trazara una línea donde emergiese el eje en la superficie de la Tierra, su camino trazaría un bucle circular de unos 20 metros de diámetro. Esto se refleja en una maniobra circular de 0,1 arcosegundos circulares de bamboleo en los caminos de las estrellas durante el transcurso de un año. Este bamboleo no es el mismo a lo largo del año y puede fluctuar de 3 a 15 metros a lo largo de varias décadas.

El eje de rotación de la Tierra señala hacia la estrella distante conocida como Polaris. Sin embargo, otros cuerpos estelares del Sistema Solar, especialmente la Luna, están perturbando la rotación de la Tierra constantemente a través de interacciones gravitacionales.

Igual que un trompo perturbado, la Tierra se bambolea un poco. Para empezar, la Tierra se mueve sobre su eje de rotación con un periodo de 18,6 años. Rota ligeramente en dirección de las agujas del reloj, sobre un eje eclíptico, completando un circuito alrededor de un círculo centrado en el eje eclíptico cada 25.799 años.

Este bamboleo es independiente del movimiento de la Tierra alrededor de su órbita y supone una variación de 0,7 segundos de arco en un periodo de 433 días. Es decir, los polos de nuestro planeta se mueven en una circunferencia irregular de 3 a 15 metros de diámetro, en un movimiento oscilatorio. Esto supone un añadido a la recesión de los equinoccios, una mayor oscilación que necesita alrededor de 26.000 años para completarse.

Desde su descubrimiento, el diámetro del bamboleo ha cambiado, alcanzando la máxima amplitud registrada en 1910. Su origen es desconocido aunque el 18 de julio de 2000, el Jet Propulsion Laboratory (Laboratorio de Propulsión a Chorro), anunció que la causa principal del bamboleo de Chandler es la presión fluctuante del fondo oceánico, originada por los cambios en la temperatura y en la salinidad, y pos los cambios en la dirección de las corrientes oceánicas.

El bamboleo de Chandler afecta a la navegación celestial, dado que la latitud cambia durante un periodo de 14 meses. Por lo tanto, es un factor a tener en cuenta por los sistemas de navegación por GPS. Los sistemas de navegación deben actualizarse para mostrar los nuevos Polos geográficos Norte y Sur. Aunque el Polo Norte magnético, medido por un compás, no se ve afectado.

Pero, parece haber algo misterioso con respecto al bamboleo de Chandler. En 1920, pasó por una fase repentina de cambio de 180 grados. Nadie sabe el por qué.

Ahora, los análisis de datos recientes de Zinovy Malkin y Natalia Miller, del Observatorio De Astronomía Central de Ciencias de la Academia de Rusia, muestran que la fase ha cambiado en numerosas ocasiones. El bamboleo experimentó una fase de cambio de 180 grados en otras dos ocasiones, en 1850 y en 2005.

Así mismo, según han explicado los científicos, el terremoto de 9.0 grados en la escala de Richter que sacudió Japón, acortó los días en 1,8 microsegundos y aumentó 17 centímetros el bamboleo de la Tierra.

Los datos de los instrumentos GPS de alta precisión han mostrado que algunas zonas de Japón se movieron hasta 4 metros en las placas de fallas debido al terremoto. Esto permitió a los científicos calcular cómo se había desplazado la distribución de la masa terrestre y, por lo tanto, evaluar hasta qué punto se había visto afectado el bamboleo.

Para uno de los Geofísicos del Jet Propulsion Laboratory en Pasadena, California, este desplazamiento de la masa terrestre afectó también a la velocidad de rotación del planeta, comparando lo que le sucede a una patinadora artística cuando acerca sus brazos más hacia su cuerpo, haciendo que gire más rápido.

Datos parecidos se obtuvieron también después de los terremotos de Sumatra en 2004 y del de Chile en 2010. En el caso del seísmo de Sumatra, el cambio en la duración del día fue mayor, de 6,8 microsegundos. Sin embargo, para el terremoto de Japón, el cambio en el bamboleo de la Tierra fue más del doble que los calculados en los eventos de 2004 y 2010.

 

El bamboleo de la Tierra y la aproximación del Planeta X

La mayoría de nosotros comprendemos la mecánica que se oculta tras el clima cada vez más errático que estamos atravesando en la Tierra como resultado de la influencia magnética de la presencia del Planeta X en el interior de nuestro Sistema Solar. Sin embargo, explicar esta compleja dinámica con palabras más coloquiales no siempre es fácil.

Para explicarlo y comprenderlo mejor, siga las instrucciones siguientes:

1. Coloque una brújula en una mesa, alejada de objetos metálicos y oriente la brújula hasta que la fleche se encuentre alineada con el Norte.
2. Coloque un imán o cualquier otro objeto magnético en la mesa, a unos 0,6 metros de distancia de la brújula en dirección Sur y desplace este objeto metálico, poco a poco, hacia la brújula.
3. Conforme se aproxime el magneto a la brújula, observe la aguja de la brújula. Se desplazará hacia el Oeste, o hacia el Este, dependiendo de la orientación de la polaridad del objeto. Si el polo norte del objeto magnético se encuentra apuntando a la brújula, la aguja de la brújula se moverá al oeste. Use esta orientación para continuar.
4. Ahora, con la aguja del compás desviada hacia el oeste por la presencia del objeto magnético, repentinamente retire el magneto mientras observa la aguja de la brújula. ¿Acaso no gira de nuevo hacia el Este antes de regresar al Norte?

Pues esto es lo que sucede de forma diaria cuando el Polo Norte del Planeta X apunta cada vez más hacia la Tierra. Entonces, la Tierra se balancea de nuevo hacia atrás, en oposición hacia el Planeta X, intentando apuntar su Polo Norte a lo largo de las líneas del campo magnético del Planeta X, de forma tal que su Polo Norte apunta hacia el sur del Polo Sur del Planeta X. Esta oposición permite que los magnetones fluyan desde el Polo Norte del Planeta X a través de la Tierra usando el Polo Sur de la Tierra como tomada y de ahí al Polo Sur del Planeta X.

Este movimiento, hacia adelante y hacia atrás, cada vez será más violento, creando turbulencias en la atmósfera que se traducirán en unos gradientes de temperatura cada vez más errática, mezclando el aire frío y el caliento, manifestando situaciones extrañas a las estaciones del año, con patrones climáticos violentos.

Cuanto más se aproxime el Planeta X, esta dinámica aumentará hasta que llegue un momento en el que las estaciones desaparezcan por completo y el bamboleo de la Tierra sea tan severo que nuestro planeta caiga sobre un lado inclinándose de forma estática. Esta será la señal de que han comenzado las últimas semanas antes del reverso de los polos.

Hasta entonces, habrá cambios impredecibles en el tiempo, patrones climáticos extremos que variarán de sequías a inundaciones, de forma creciente y frecuente hasta el reverso de los polos.

Afectado por la aproximación del Planeta X, el núcleo de la Tierra se calienta y empuja este calor desde el interior de nuestro planeta hacia el exterior, deshelando la capa de hielo y los glaciares y provocando la erupción de volcanes.

Parece que muchos están empezando a notar que la clave de la oscilación o bamboleo de la Tierra y el extraño punto frío que se detiene sobre la bahía Hudson y en las aguas de Nueva Escocia, se encuentra en la forma de la falla del Atlántico.

El Planeta X se encuentra sesgado al menos 45º a lo largo de las líneas magnéticas del Sol, apuntando su Polo Sur alejado del Polo Sur del Sol cuando rodea este polo, por lo tanto tirando del Polo Norte de la Tierra, que se ve atraído y tentado a alinearse con el Planeta X.  La inclinación del Polo Norte de la Tierra, inclinándose ligeramente hacia la derecha donde el Planeta X rodea al Sol, ha creado una estación falsa simulando el verano en el hemisferio norte, si no fuera porque las constelaciones están fuera de lugar, casi ocultaría perfectamente la aproximación del monstruo que está a punto de alterar la vida en la Tierra como la conocen sus habitantes en estos momentos.

Para quienes tienen ojos y ven con claridad, para al menos la mitad del mundo desde Japón hasta Ontario, la oscilación de la Tierra se ha convertido en una realidad. La Cordillera del Atlántico se está sesgando hacia el Oeste en el hemisferio norte, y luego hacia el Este en el hemisferio sur, siguiendo la hendidura profunda entre los continentes, que desgarran la Deriva Continental. Esta Cordillera Atlántica en sí misma es un imán, como sucedió en anteriores desgarros al reverso de los polos y el enfriamiento del magma rápidamente se alineó con los cambiantes polos, por lo tanto convirtiéndose en un tercer imán animado a alinearse con el núcleo de la Tierra y el Planeta X durante sus encuentros. En el punto en el que la Cordillera del Atlántico o bien se enfrenta, o bien se opone al Planeta X, tiene lugar esta lucha por alinearse, creando terremotos globales que se han detectado en los sismógrafos que estaban en línea, solamente el año pasado, cuando el Planeta X se encuentra próximo al planeta Tierra.

la oscilación de la Tierra

Cuando la Cordillera del Atlántico se enfrenta al Planeta X, al mediodía sobre el Atlántico, la inclinación y bamboleo de la Tierra tiende a alinearse de lado a lado con el Planta X, donde cabalga sobre las líneas de flujo magnético del Sol, más que el Sol, como la atracción combinada en el núcleo de la Tierra y la Cordillera del Atlántico es una fuerte resonancia magnética. Debido a la forma de “·S” de la falla, conlleva su extremo sur más hacia el Este, y este empuje en la Cordillera no solo tiende a inclinar el Polo Norte de la Tierra hacia el Sol, sino que también inclina el Polo Norte hacia el Planeta X, conforme el Planeta X se aproxima desde el Sur, por debajo de la eclíptica, por la derecha, y se agarra primera en la posición sur, como la más cercana. Esto le da un amanecer desde Europa hasta Ontario con una inclinación hacia el norte, el creciente movimiento que se ha observado del Norte del Sol después del Solsticio.

Conforme desaparece esta parte sur de la Cordillera del Atlántico hacia el lado de la Tierra en oscuridad, este agarre se relaja y la Tierra tiende a alinearse lado a lado con el Sol, moviendo su Polo Norte de nuevo ligeramente alejado del Planeta X. Esto aporta a la mitad Oeste de los Estados Unidos un amanecer más acorde con lo que se espera poco después del Solsticio, con lo que parece que el Sol se mueve hacia el Sur. Esto mueve también la bahía Hudson y las aguas de Nueva Escocia hacia una luz directa, de ahí el extraño frío que están experimentando en estas regiones durante el verano. Esta oscilación del Polo Norte lejos del Sol y del Planeta X se encuentra más acentuada en este punto, porque la Cordillera del Atlántico sur desaparece y se ve totalmente blindada de las garras directas del Planeta X, siendo bloqueada por la Tierra.

A medida que la porción sur de la Cordillera del Atlántico se aproxima al lado oscuro de la Tierra, donde de nuevo se alinea con el núcleo de la Tierra y al Planeta X como imanes, creando resonancia magnética, el tirón para alinearse con el Planeta X se hace más fuerte, dando a Japón la vista de un amanecer en movimiento hacia el Norte después del Solsticio. Pero, a medida que la porción sur de la Cordillera Atlántica se balancea para aproximarse a la posición del amanecer, ahora es más accesible al Planeta X que al anochecer. Aproximándose desde el Sur, el Planeta X puede agarrar directamente esta punta sur de la Cordillera Atlántica, por lo que cualquier bamboleo para alinearse con el Sol es leve, alejando el Polo Norte de la Tierra del Sol. Por lo que Siberia no se encuentra con la falta de luz propia de la bahía Hudson durante sus horas de luz.

“Su cielo ha cambiado”

Los inuit, pueblo esquimal que habita las regiones árticas de América y Groenlandia, han hablado. Los ancianos Inuit han intercambiado información con la NASA con respecto al “bamboleo” de la Tierra, afirmando que el Sol ya no se pone donde lo solía hacer, que ahora tienen más luz diurna para cazar y que el Sol se encuentra en una posición más alta de lo habitual, calentando más rápido que antes.

Todos los ancianos que han sido entrevistados en el norte dicen lo mismo, que su cielo ha cambiado.

Según estos sabios, el Sol y la Luna han cambiado, afectando a la temperatura, incluso afectando la forma en la que sopla el viento, por lo que resulta más difícil predecir el clima, algo que resulta vital en el Ártico.

Todos los ancianos Inuit están de acuerdo en la creencia de que la Tierra se ha movido, se ha desplazado, inclinado, o efectuado un bamboleo hacia el Norte. Sus vidas han cambiado debido a ello. Los glaciares se derriten y la capa de hielo del mar está desapareciendo.

Y mientras parte del planeta le echa la culpa al cambio climático y al calentamiento global, los ancianos Inuit están convencidos que está sucediendo algo mucho más importante que eso y que el calentamiento global no es la historia al completo…

Bibliografía / Referencias

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The Big Wobble.

Referencias


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"Earth's Chandler Wobble Changed Dramatically in 2005". MIT Technology Review. MIT Technology Review. 2009. Retrieved 25 July 2013.
 Virtanen, H. (2006). Studies of Earth Dynamics with the Superconducting Gravimeter. Academic Dissertation at the University of Helsinki. Retrieved September 21, 2009.