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Anomalías aéreas, marítimas y de trenes

11 de agosto de 2015

Aterrizaje de emergencia de dos vuelos transatlánticos

Dos vuelos transatlánticos americanos se han visto forzados a realizar una parada no programada (aterrizaje de emergencias) en Portugal después de sufrir problemas técnicos, en un intervalo de 20 minutos entre ellos, cuando estaban cerca de las Azores.

Uno de los vuelos, el vuelo AA-95, volaba de Madrid (España) a Nueva York (Estados Unidos), y fue desviado a Lajes, en las Azores, debido a problemas en los motores, mientras que el otro vuelo, el vuelo AA-739, que volaba desde Lisboa (Portugal) a Filadelfia (Estados Unidos), tuvo que regresar a Lisboa después de sufrir una fuga de agua.

Ambos incidentes han tenido lugar el sábado, 1 de agosto de 2015, según ha informado la página web del Aviation Herald, con un intervalo de 20 minutos entre ellos.

El vuelo que volaba a Nueva York se encontraba a 140 millas náuticas de Lajes cuando la tripulación declaró una emergencia a bordo y pidió ser desviado a Lajes, informando que sufrían un problema en el filtro de combustible de un motor. El avión aterrizó 20 minutos más tarde en el aeropuerto de Lajes, sin mayores consecuencias.

Aproximadamente al mismo tiempo que sucedía este incidente aéreo, el Boeing 757-200, con 171 pasajeros a bordo, que volaba a Filadelfia desde Lisboa, informaba que necesitaba ser desviado a Lajes porque perdía agua. Posteriormente, se decidió cancelar la emergencia y que el avión regresara a Lisboa, donde aterrizó sin problemas cuatro horas después de haber despegado de ese mismo aeropuerto.

Un día antes, el 31 de julio de 2015, un vuelo TAP procedente de Lisboa a Luanda (Angola), tuvo que regresar y aterrizar debido a problemas técnicos. El avión, con 225 pasajeros a bordo, fue obligado a regresar a Lisboa unos 75 minutos después de haber despegado debido a un problema con un sensor de la puerta. Posteriormente, tras despegar y llevar tres horas en la tierra, el mismo avión fue desviado a Sevilla, España, por problemas de humo en la cabina.

Estas incidencias fueron confirmadas por un portavoz de la empresa nacional, que insistió en la total seguridad de la tripulación y de los pasajeros, añadiendo que cualquier problema técnico se resuelve mediante el aterrizaje del aparato para su evaluación.

El avión del incidente regresó a Lisboa ese mismo viernes donde fue inspeccionado de nuevo y fue sometido a un nuevo mantenimiento antes de volver al servicio.