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Anomalías aéreas, marítimas y de trenes

19 de agosto de 2015

¿Tiburones en las costas de España?

Si bien es cierto que podría ser una posibilidad, ya que aunque se trata de hechos poco frecuentes en las costas de España, también es verdad que durante los últimos meses se han avistado tiburones en las playas de Málaga, Cádiz, Mallorca y Almería, el caso del niño que fue atacado por un pez en una playa de Benidorm el lunes, 17 de agosto de 2015, no ha quedado demostrado que se tratara precisamente de un tiburón.

El incidente tuvo lugar a tan solo unos metros de la conocida playa de Poniente, cuando un niño de 10 años que buceaba a pocos metros de la orilla, se vio mordido en el pecho por un pez que, según describió, era de color verde y medía unos metros de largo.

Como consecuencia de este ataque, se desalojaron las playas de esta playa de la Costa Blanca, mientras que la fotografía de las heridas del menor era enviada a expertos del Instituto de la Marina,

en Valencia, para determinar la especie de pez que había provocado estas heridas.

Aunque no fuese un tiburón, no deja de ser preocupante que un pez haya podido atacar a una persona en la orilla de unas playas, donde no es nada habitual que se produzcan estos incidentes.

Sin embargo, el hecho de que recientemente se hayan avistado tiburones en algunas playas de España, hace que algunas personas se lo piensen dos veces antes de introducirse en el mar. Y puede que con razón. Los expertos no dejan de repetir que existe un calentamiento de las aguas de los océanos, por lo que no sería sorprendente pensar que donde antes no había estas especies marinas, pueda convertirse en un hecho menos inusual de lo que más de uno quisiera. Pero, no solo en las costas de España. Perfectamente podríamos incluir en este artículo la posibilidad de que suceda lo mismo en algunas costas de Francia, de Italia…

Es cierto que para el sector del turismo, que vive de la playa y del sol, admitir esta posibilidad, queda lejos de su pensamiento. Pero, ¿acaso ha mermado al turismo el hecho de que algunas de las playas más conocidas de los Estados Unidos tengan tiburones? Lo consideran algo habitual y normal, y no por eso dejan de bañarse o de practicar surf. Es tan simple como admitirlo y poner medidas al respecto, porque si resulta ser cierto, negarlo, sí que puede traer consecuencias… Y mucho más graves.

Puede que el país que primero se adapte a este cambio planetario, salga mejor parado que otros que se nieguen a admitir la posibilidad de que se produzca un cambio en los animales que suelen habitar sus aguas…

Por ejemplo, en mayo de 2015, varios vecinos y bañistas de una playa de Fuengirola, en Málaga, alertaron a las autoridades de la presencia de un marrajo de cerca de dos metros de longitud. El tiburón fue grabado por numerosos testigos, nadando tranquilamente en la misma orilla de la playa.

Se trataba de un tiburón pequeño que suele alimentarse a base de peces, pero ver una aleta de tiburón, y al mismo tiburón, suele ser suficiente como para evitarlo a toda costa y no esperar a poder determinar si resulta peligroso o no.

La explicación de las autoridades fue que probablemente las mismas corrientes marinas le habían acercado algo más de lo normal a la costa del mar de Alborán.

Días antes de este avistamiento, concretamente el 22 de mayo de 2015, un joven que practicaba paddle surf en la playa almeriense de Aguadulce, se encontró con un tiburón de diez metros de longitud.

Por otra parte, la zona de Magaluf, en Mallorca, estuvo de alerta tras difundirse por las redes sociales la imagen de un tiburón blanco acercándose a la costa. Incluso algunos periódicos británicos advertían acerca de la presencia de tiburones en la costa.

Destaca el caso excepcional de una hembra de tiburón a quienes los mismos vecinos ayudaron a dar a luz en una playa de El Castillo, en Fuengirola, Málaga.

Sucedió en marzo de 2014, cuando unos vecinos que paseaban por la playa de El Castillo de Fuengirola se sorprendieron al encontrarse con un tiburón hembra que estaba de parto en la misma orilla de la playa.

En uno de los coletazos que dio el animal, los testigos pudieron ver su vientre y que le salía una colita pequeña, pero se podía ver a distancia que el parto no iba como debería. Un matrimonio acudió rápidamente en su ayuda arrastrando el ejemplar para ponerla de costado y ejerciendo presión en el vientre para ayudarle. Finalmente, consiguieron que diera a luz a diez crías que salieron nadando mar adentro.

Desgraciadamente, tras el parto, la madre parecía demasiado cansada para volver al mar. Afortunadamente, en aquel instante, se acercó una pareja de la Guardia Civil. Uno de los agentes no se lo pensó dos veces y desprendiéndose de la ropa, se introdujo en el agua para ayudarles.

Entre todos, lograron que se recuperara y ella misma salió nadando mar adentro junto a sus crías.

Sin duda, una experiencia inolvidable para quienes la vivieron, aunque un toque de atención para recordarnos su posible presencia y que no se debe bajar la guardia nunca, ya que según se dice, este tiburón sigue viéndose habitualmente nadando por esta costa.

Y es que donde se ha visto un tiburón… Podría haber más. ¿Será el indicio que esperábamos para que comprendamos que se está produciendo un cambio?

La próxima vez que se bañe en una playa. Sea en el país que sea. Tenga presente que siempre existe la posibilidad de que pueda haber alguna criatura marina, que no era frecuente en el pasado… La precaución es su mejor aliado.