AlertaTierra. Titulares de noticias - Fenomenos naturales

Noticias Cambio Climático por fecha

 

29 de febrero de 2008

Científicos españoles advierten que este verano habrá otra plaga de medusas en las playas del Mediterráneo

En noviembre de 2007, científicos del Instituto de Ciencias Marinas en Barcelona empezaron a estudiar los ciclos de vida de las medusas de la Costa Brava y se alarmaron ante el elevado número de ejemplares que encontraron en invierno de la Pelagia noctiluca (una medusa, de unos 10 centímetros de diámetro que puede producir picaduras dolorosas).

El estudio ha determinado que la medusa vive durante todo el año, no sólo en verano. Entre noviembre y enero, los científicos descubrieron 30 colonias, con entre 4 a 10 medusas por metro cúbico de agua en la costa Catalana.

Según Josep-María Gili, investigador del Instituto, estos grupos nacieron en otoño y las mareas del verano las acercarán a las costas, en forma de plagas, alcanzándose millones de ejemplares.

Debido a la sobre-pesca, los depredadores naturales de las medusas han disminuido considerablemente, por lo que las medusas se están reproduciendo sin nada que pueda detenerlas. El cambio climático también facilita las condiciones ideales para su reproducción, ya que las temperaturas más suaves, la escasez de lluvias y la falta de tormentas de invierno, aumenta su número.

Normalmente, las plagas de medusas solían tener lugar cada diez años, sin embargo, estos ciclos parecen haberse acortado recientemente, ya que el número de colonias ha aumentado y también el número de ejemplares que las componen.

El problema de las medusas no se limita únicamente al Mediterráneo y se ha convertido en un problema ecológico internacional, viéndose afectados también entre otros; Japón, Namibia, Alaska, Venezuela, Brasil, Perú y Australia.

En el año 2006, la Cruz Roja atendió a unas 21.000 personas en las costas de Cataluña que habían sufrido la picadura de una medusa. En un solo día de agosto, en Málaga, se atendieron unos 400 bañistas y en diciembre de 2007, cientos de nadadores sufrieron la picadura de las medusas en las playas del sudeste de Brasil.

Existen más de 200 especies de medusas, las más grandes cuentan con tentáculos de hasta 60 metros. Unas 70 producen una picadura que puede causar daño a los humanos.

24 de febrero de 2008

Existe una buena razón para estar preocupados (Antártica)

Científicos británicos, llevando a cabo estudios de investigación en la Antártica, han encontrado pruebas sobre la inestabilidad del hielo en la zona Oeste de la Antártica. Dicen que, al ritmo actual, podría producir un significativo aumento del nivel global del mar.

Estas nuevas pruebas, halladas por este grupo de científicos, proceden de una zona de glaciares del tamaño de Texas, en una zona remota y apenas visitada del Oeste de la Antártica. Hay ríos de hielo y todos desembocan rápidamente al mar.

David Vaughan, del Centro de Investigaciones Británicas en la Antártica, ha explicado que el hielo inferior está muy debilitado y que se trata precisamente del que penetra al interior del glaciar, por lo que de estar en estas condiciones, podría hacer que toda la placa de hielo sea inestable, la más inestable en esta región.

Existe una buena razón para estar preocupados. Las mediciones realizadas por el satélite han demostrado que tres glaciares de gran tamaño han estado perdiendo hielo desde hace una década. El mayor de los glaciares, Pine Island Glaciar, es el que más preocupa.

Para David Vaughan, se debe tomar muy en serio el riesgo de que una parte de esta placa de hielo del Oeste de la Antártica sufra un colapso mayor. Los datos confirman las sospechas de que la zona está cambiando.

En el caso de que el Glaciar de Pine Island continuara sufriendo este deshielo, sólo este glaciar podría aumentar el nivel del mar en 25 centímetros. Algo que podría tardar décadas o un siglo, sin embargo, los glaciares cercanos también están acelerando su deshielo y, si toda la región perdiera su hielo, entonces el nivel del mar aumentaría 1.5 metros en todo el mundo.

21 de febrero de 2008

Una hora sin energía eléctrica para apoyar la “Hora de la Tierra” y concienciar acerca del cambio climático

Veinticuatro ciudades en todo el mundo, más de 30 millones de personas, han acordado unirse al gran apagón, previsto para el próximo mes, por el que casas y negocios apagarán la luz durante una hora con objeto de concienciar acerca del cambio climático.

La iniciativa conocida como la “Hora de la Tierra”, comenzó el año pasado en Sydney, promovido por WWF, cuando unas 2.2 millones de personas se desconectaron del suministro eléctrico durante una hora. La iniciativa llamó la atención de todo el mundo, por lo que otras 23 ciudades del Pacífico, Norte América, Europa y Oriente Medio se han apuntado al próximo evento de 2008.

Tienen previsto unirse a la “Hora de la Tierra”:

En Australia: Sydney, Perth, Melbourne, Canberra, Brisbane y Adelaida.

En Dinamarca: Copenhagen, Aarhus, Aalborg y Odense

En Filipinas: Manila

En Fiji: Suva

En Nueva Zelanda: Christchurch

Se han unido al a iniciativa: Chicago, Tel Aviv, Toronto, Toronto, San Francisco, Phoenix, Bangkok, Ottawa, Vancouver, Montreal y Dublín.

Se prevé que otras ciudades y países se unan en esta Hora de la Tierra, que tendrá lugar el próximo 29 de marzo de 2008 a las 08:00 horas. Cualquier persona o entidad puede participar apagando la luz y desconectando todos sus aparatos de la red eléctrica.

Se espera que la “Hora de la Tierra” consiga ser un mensaje visual para que se atienda el problema del cambio climático con urgencia.

20 de febrero de 2008

Estudio científico determina que el aumento del nivel del mar en el Océano Sur ha sido causado por el calentamiento global y no por el deshielo

Steve Rintoul, científico australiano de gran prestigio que ha llevado a cabo un trabajo de investigación en la Antártica, ha confirmado que el aumento del nivel del mar de la última década ha sido consecuencia del calentamiento global y no del deshielo.

El estudio, que ha utilizado datos meteorológicos de hace 15 años, así como cambios en la salinidad del Océano Sur, ha detectado un aumento medio de unas tres décimas de grado. Por otro lado, los satélites también habían verificado un aumento de unos 2 centímetros en el nivel del mar de la región del polo sur, más o menos de la mitad del tamaño de Australia.

Para este científico, el aumento del nivel del mar no es uniforme en el Océano Sur, por lo que no se puede garantizar que sigan al mismo ritmo en el futuro.

16 de febrero de 2008

Las aguas que rodean a la Antártica podrían albergar tiburones en este mismo siglo

Los Biólogos han advertido que el calentamiento global podría llevar tiburones a las aguas de la Antártica, resultando una amenaza severa para la fauna marina, que ha estado a salvo en sus frías aguas durante millones de años.

Cheryl Wilga, bióloga de la Universidad de Rhode Island, ha explicado que las aguas que rodean a la Antártica están demasiado frías para los tiburones y para otro tipo de crustáceos similares a los moluscos que viven allí, y que por ello, el fondo marino siempre ha estado dominado por especies de invertebrados de movimientos lentos. Sin embargo, el calentamiento global ya ha aumentado las temperaturas en uno o dos grados durante los últimos 50 años y las aguas podrían albergar tiburones de aquí a los próximos 100 años, es decir, en este mismo siglo.

El regreso de estos animales a la Antártica, ha sido un asunto expuesto en la conferencia Anual de la Asociación Americana para el Avance Científico. Numerosas especies que habitan las aguas de la Antártica son únicas de la zona, por lo que los tiburones, y otros animales de aguas cálidas, causarían un trágico impacto en la biodiversidad de esta zona, prácticamente virgen.

15 de febrero de 2008

Los bajos niveles de oxígeno, en algunas zonas del mar, podrían estar relacionados con los cambios del viento ocasionados por el calentamiento global

En un nuevo estudio, llevado a cabo por investigadores de la Universidad Estatal de Oregón, y publicado en la revista científica “Journal”, en base a los nuevos datos oceánicos de los que se dispone, se concluye que no existe precedente en los últimos 50 años con respecto a los eventos de niveles bajos de oxígeno que han afectado la costa del Noroeste del Pacífico desde el año 2002, y que podrían estar relacionados con los vientos más intensos y persistentes que se prevén tengan lugar con el calentamiento global.

Para la Profesora de Biología Marina, Jane Lubchenco, directora científica de PISCO, en este lugar del medio ambiente marino, posiblemente se haya cruzado la barrera de la que no existe vuelta atrás. Los niveles de oxígeno en verano han disminuido repentinamente y se sitúan en niveles muy por debajo de los registrados hace 50 años. Algo nunca visto anteriormente.

En estos eventos, los niveles de oxígeno del agua alcanzaron niveles hipóxicos en varias ocasiones, por debajo de los niveles en los que los animales marinos se asfixian o se encuentran gravemente estresados si no pueden escapar de la zona. Si el nivel de oxígeno baja hasta cero, entonces la mayoría de los animales mueren.

El evento masivo de 2006 cubrió una zona de al menos 3.000 metros cuadrados, duró cuatro meses y ocupó hasta un 80 por ciento de la columna de agua de las zonas profundas. Miles de peces murieron o abandonaron la zona, miles de cangrejos perecieron y la vida marina del fondo del océano no logró sobrevivir. La recuperación de esta zona ha sido lenta.

Para los científicos del OSU, estos eventos están relacionados con el cambio climático global y afirman que se sorprenderían si no siguieran teniendo lugar.

Las condiciones hipóxicas de las aguas marinas, denominadas popularmente como zonas muertas, suelen estar asociadas con productos contaminantes, pero algunas zonas del mundo están sufriendo eventos similares fuera del Noroeste del Pacífico, como por ejemplo en la Corriente Benguela, en la costa de Sudáfrica y en la Corriente Humboldt, en la costa de Chile.

13 de febrero de 2008

Las olas de calor serán más habituales y, en el Reino Unido, podrían causar unas 6.000 víctimas mortales antes del año 2017

Un estudio, llevado a cabo por el Departamento de Sanidad del Reino Unido, revela que existe un 25% de probabilidades de que antes del año 2017, y debido a los efectos ocasionados por el cambio climático, una ola de calor extrema pueda causar la muerte de 3.000 personas en el Reino Unido.

Según el informe, el riesgo es de 1 sobre 40, lo que se considera bastante alto en materia de salud.

Sin medidas preventivas, el informe afirma que una ola de calor de nueve días, con una temperatura media de al menos 27 grados sobre 24 horas, ocasionaría 3.000 muertes inmediatas, calculándose la muerte de otras 3.350 personas por condiciones relacionadas con el calor.

Además, debido a la exposición a la luz solar, también se prevé un aumento del cáncer de piel, mientras que la contaminación del aire podría causar la muerte e ingresos hospitalarios de otras 1.500 personas al año.

Por otro lado, durante los próximos 50 – 100 años, las enfermedades como la malaria podrían reaparecer y extenderse por Europa.

Finalmente, el informe destaca que en base al último pronóstico del clima, las temperaturas podrían aumentar entre 2.5 y 3 grados Celsius de aquí al próximo siglo. Los períodos de frío serán menos habituales, mientras que las olas de calor serán más comunes.

Las autoridades sanitarias tendrían que estar alerta sobre un nuevo y más mortal tipo de mosquito en Europa, que podría llegar al Reino Unido. Sin olvidar el hecho de que, entre otras enfermedades, la salmonella aumentará en un 14,5 por ciento.

6 de febrero de 2008

Apagón mundial el 29 de marzo de 2008

El sábado, 29 de marzo de 2008, muchas personas de todo el mundo apagarán sus luces como acto simbólico para pedir que se tomen medidas contra el cambio climático.

Uno de los mayores propósitos de este acto es el de la toma de conciencia de la emisión de gases de efecto invernadero que sobrecargan la atmósfera de nuestro planeta.

5 de febrero de 2008

Los sistemas climáticos de la Tierra pasarán por una serie de cambios repentinos, en este mismo siglo, como resultado del cambio climático

Un estudio científico ha determinado que muchos de los sistemas climáticos de la Tierra pasarán por una serie de cambios repentinos, en este mismo siglo, como resultado del cambio climático inducido por la actividad del hombre.

El estudio, llevado a cabo por un equipo internacional de científicos, ha sido publicado en la revista de la Academia Nacional de las Ciencias.

Según el Profesor Tim Lenton, de la Universidad de East Anglia, los descubrimientos indican que existen una serie de elementos variados que podrían alcanzar su punto crítico dentro de este mismo siglo, por culpa del cambio climático inducido por el hombre. Una de las amenazas más importantes es el deshielo del hielo del mar Ártico y la Placa de Hielo de Groenlandia, así como al menos otros cinco elementos que podrían sorprendernos cuando lleguemos a su punto máximo.

Para este grupo de más de 50 científicos, si el calentamiento global sigue su curso, este cambio tan sólo será el inicio de una serie de cambios mucho más dramáticos. Con un ligero aumento de las temperaturas, los patrones climáticos podrían colapsarse de repente.

Los científicos han listado los nueves sistemas ecológicos principales que, según ellos, podrían perderse en este mismo siglo como resultado del calentamiento global.

  • Deshielo del hielo del mar del Ártico (10 años)
  • Decaimiento de las placas de hielo de Groenlandia (unos 300 años)
  • Colapso de la placa de hielo del Oeste de la Antártica (unos 300 años)
  • Colapso de la circulación del Atlántico (unos 100 años)
  • Aumento en la Oscilación del Sur de El Niño (unos 100 años)
  • Colapso del monzón del verano de la India (aproximadamente 1 año)
  • Conversión del Sáhara/Sahel en zona verde e interrupción del monzón del Oeste de África (unos 10 años)
  • Retroceso de la selva del Amazonas (unos 50 años)
  • Retroceso de la Selva Boreal (unos 50 años)

4 de febrero de 2008

DE AQUÍ A DOS DÉCADAS, PERÚ PODRÍA SUFRIR GRAVES PROBLEMAS DEBIDO AL DESHIELO DE LOS GLACIARES DE LOS ANDES

Científicos en Perú han emitido una horrible advertencia afirmando que los glaciares de los Andes habrán desaparecido de aquí a dos décadas.

En el glaciar Pastoruri, se están formando lagos del deshielo que amenazan con inundar las poblaciones cercanas.

El setenta por ciento de la población de Perú depende del deshielo glacial anual para beber agua. Si no hay glaciares, no habrá agua. Incluso el desarrollo económico de Perú depende también del agua. El 70 por ciento de la electricidad consumida en Perú es generada por energía hidráulica o hídrica. Sin una inversión en una infraestructura nueva, sostenible, cuando no haya glaciares, tampoco habrá luz.

En cuanto a la costa Pacífica de Perú, árida y seca, irónicamente el deshielo de los glaciares aportará agua a la zona.

Hay muchos lugares en el mundo donde los pobres son los primeros en sufrir los efectos del cambio climático. En pocas zonas, como en Perú, la amenaza es tan inmediata.

4 de febrero de 2008

ESTUDIO CIENTÍFICO CONCLUYE QUE LOS ANIMALES ESTÁN CAMBIANDO SUS PATRONES DE HIBERNACIÓN

Investigadores del Laboratorio Biológico de Rocky Mountain, en Colorado (Estados Unidos), han llegado a la conclusión de que existen nuevas evidencias sobre un cambio en los patrones de hibernación de los animales, que están cambiando debido al aumento de las temperaturas, provocadas por el cambio climático, lo que podría causar la extinción de numerosas especies.

Según publican en la revista National Geographic News, muchos de estos animales están despertando antes de su hibernación o puede que no hibernen nunca más.

En Gothic, Colorado, las temperaturas han aumentado 1.4 grados Celsius desde 1976, pero en todo el mundo suben las temperaturas, causando cambios importantes en el comportamiento de los animales.

Los animales que hibernan, sobreviven gracias a sus reservas de grasa. Durante los meses de invierno, cuando la comida es escasa, su metabolismo se ralentiza y la temperatura de su cuerpo desciende, consumiendo menos energía. Mientras el aire exterior esté frío, también sus cuerpos lo estarán, pero si la temperatura del aire aumenta, la de sus cuerpos también lo hará, despertando de su hibernación, migrando y procreando antes de lo habitual.

1 de febrero de 2008

UNA SUBIDA DE TAN SÓLO 0.5 GRADOS CELSIUS EN LA SUPERFICIE DEL MAR PODRÍA AUMENTAR LA FUERZA Y FRECUENCIA DE LOS HURACANES EN UN 40%

Investigadores británicos han determinado que un aumento de tan sólo medio grado (Celsius) de temperatura en el Océano Atlántico incrementaría la fuerza de los huracanes en un 40 por ciento.

Se asocia el aumento de 0.5 grados Celsius en la superficie del mar con un aumento de un 40 por ciento de la fuerza y frecuencia de los huracanes.

Para Adam Lea, científico coautor del estudio, el equipo ha demostrado que el calentamiento oceánico se encuentra directamente relacionado con la frecuencia, intensidad y duración de los huracanes. Por ello, para llevar a cabo modelos de pronóstico climático y predecir algunos impactos del cambio climático, es importante tener en cuenta esta sensibilidad.

Para su estudio, el equipo de científicos se ha basado en las tormentas formadas en el Atlántico Norte tropical, Mar del Caribe y Golfo de México, una zona que produce casi el 90 por ciento de los huracanes que han alcanzado los Estados Unidos entre 1995 y 2005.

Lea y su colega Mark Sanders, de la Universidad de Londres, elaboraron una estadística basada en la superficie del mar y del viento, para reproducir la actividad de los huracanes de los últimos 40 años. Esto les permitió eliminar los efectos del viento para determinar el impacto del calentamiento de la superficie del mar como efecto único.

Por primera vez se han relacionado los cambios en la temperatura de la superficie del mar y los aumentos de la actividad de huracanes del Atlántico Norte.

El estudio, publicado a finales de enero de 2008 en la revista “Nature”, ha sido dirigido por el Profesor Mark Saunders y el doctor Adam Lea del Centro de Investigación de Peligros del UCL, así como del Centro de Pronóstico de Tormentas Tropicales del UCL.

1 de febrero de 2008

LA ANTÁRTICA, EL CONTENEDOR DE HIELO MÁS PELIGROSO DEL MUNDO

La Antártica, donde se mantiene el 90 por ciento del hielo del mundo, es uno de los mayores rompecabezas en el debate del cambio climático, ya que cualquier deshielo podría aumentar el nivel de los océanos a mayor velocidad de lo pronosticado por las Naciones Unidas. Incluso si sólo se deshelara una parte, la Antártica podría provocar daños importantes en países que van desde Bangladesh hasta Tuvalu en el Pacífico, y en ciudades desde Shanghai hasta Nueva York.

En caso de deshelarse completamente, la Antártica contiene el hielo suficiente como para elevar el nivel de los océanos en 57 metros.

Sin embargo, nadie quiere hacer un pronóstico real, sin censuras y sin temores. Un año después de que se hicieran públicos los pronósticos del IPCC en cuanto al nivel del mar, varios expertos, incluido un autor del informe del IPCC, prevén que la elevación podría ser de entre 1 y 2 metros para el 2100, y no de unos centímetros como se explicaba en el informe y que ha causado tanta controversia. Pero no hay nada concreto, que se asegure al 100%, y la duda sigue en el aire.

Para John Moore, del Centro Ártico en la Universidad de Lapland, la mayoría de las personas están pensando que el mar aumentará un metro.

Algunas islas, como por ejemplo las Maldivas en el Océano Índico, están construyendo barreras, invirtiendo millones de euros y quieren saber qué altura tienen que construir.

Según Kim Holmen, director de Investigación del Instituto Polar Noruego en la Estación Troll, a 255 kilómetros de la costa de la Antártica, la subida del nivel será más bien cercana a la cota máxima.

Stefan Rahmstorf, del Instituto Potsdam, en Alemania, sobre Investigación del Impacto Climático, afirma que desde su punto de vista no se puede descartar una elevación del mar que supere el metro, ya que muchos expertos no están satisfechos con las cifras facilitadas por el IPCC.

En cuanto a Groenlandia, si todo su hielo se deshelara, podría aumentar el nivel del océano en 7 metros.