NOTICIAS - Incendios
Julio - junio de 2009

03 de julio de 2009:
Incendio en el Parque Nacional de Cabañeros, Castilla-La Mancha (España)
16 de junio de 2009:
Incendio forestal cerca de Atenas (Grecia)
12 de junio de 2009:
Estabilizado el incendio forestal declarado en Paraje Cerro del Serrallo, Granada (España)

El fuego es un elemento natural que forma parte de las catástrofes naturales que modelan nuestro entorno. Sin embargo, también puede ser provocado, tanto voluntaria como involuntariamente.
Su intensidad y recurrencia causa efectos dramáticos sobre nuestro suelo, en algunos casos, con efectos irreversibles. Una de las principales consecuencias de los incendios forestales son las inundaciones, la desertificación y la muerte de especies animales y vegetales.

Además, los efectos secundarios de los incendios forestales, incluidos la erosión, deslizamientos de tierras, introducción de especies invasoras, y los cambios en la calidad del agua, suelen ser incluso más desastrosos que los propios incendios.

Es importante prepararse para ambos, un incendio y un incendio forestal. Los incendios en los edificios son muy peligrosos. Sepa dónde se encuentra su extintor más cercano, aprenda el camino de salida de emergencia, haga simulacros de incendios y consulte con los Servicios de Bomberos para averiguar si están preparados para este tipo de emergencias.

Incendio en Caligornia

Por otro lado, cada vez hay más personas que hacen sus casas y viven en zonas forestales, en el campo, en zonas apartadas rodeados de árboles. Sus propietarios disfrutan de unas vistas maravillosas, de una tranquilidad envidiable, pero se enfrentan también al peligro real de los incendios forestales.

Los incendios forestales suelen pasar desapercibidos. Avanzan con rapidez y pueden quemar hectáreas en cuestión de pocos minutos, arrasando árboles, ramas y casas.  

Este tipo de fuegos suelen iniciarse por un rayo o por accidente (también provocados).

Si vive en este tipo de entorno, estas son algunas de las cosas que puede hacer de antemano:

  • Trazar un plan de evacuación con su familia, saber qué tendrían que hacer en caso de que se produzca un incendio forestal.
  • Contactar el Servicio de Bomberos para saber la ley sobre incendios. Asegúrese de que los camiones de bomberos pueden llegar a su casa. Disponga de señales que indiquen claramente el camino a su casa o solicítelas a la autoridad competente.
  • Informe de cualquier situación anómala que pueda ocasionar un incendio forestal.
  • Enseñe a sus hijos sobre cómo protegerse ante un incendio forestal.
  • Exponga los números de teléfono los servicios de emergencias en un lugar visible para toda su familia.
  • Planifique rutas de escape, tanto en coche, como a pie.
  • Planifique la seguridad de su zona con sus vecinos.

Proteger su casa:

  • Limpie los bajantes con regularidad y las tuberías pluviales.
  • Inspeccione la chimenea al menos dos veces al año. Limpie la chimenea al menos una vez al año.
  • Instale detectores de incendios en cada planta de la casa, especialmente cerca de las habitaciones. Cada mes, compruebe que funcionan.
  • Enseñe a su familia cómo debe usarse un extintor de incendios y dónde se encuentra.
  • Mantenga una escalera a mano que pueda usarse para subir al tejado.
  • Mantenga a mano utensilios que puedan ser útiles durante un incendio: un hacha, una toalla, etc.
  • Evite tener ramas demasiado cerca de la casa. Procure tener una distancia mínima de seguridad alrededor de la casa hasta los árboles y vegetación más cercana.
  • Pode los árboles con regularidad y retire las ramas muertas.
  • Pida a la compañía eléctrica que retire las ramas que estén sobre los tendidos eléctricos.
  • Corte el césped con regularidad.
  • Almacene materiales inflamables en un lugar seguro.
  • Almacene madera para la chimenea lejos de la casa.

El humo.

El humo de un incendio forestal es una mezcla de gases y partículas de árboles y de otras plantas que están ardiendo.

El humo puede hacer daño en los ojos, afectar el sistema respiratorio y empeorar enfermedades cardiacas crónicas y de pulmón.

Si le está afectando el humo, puede manifestar los síntomas siguientes:

  • Tos
  • Garganta irritada
  • Falta de respiración
  • Presión o dolor en el pecho
  • Dolor de cabeza
  • Picor en los ojos
  • Síntomas de asma

Si tiene una enfermedad cardiaca podría sentir dolor en el pecho, un ritmo cardiaco acelerado, falta de aliento y cansancio.

El humo, además, puede empeorar otras condiciones como alergias respiratorias, asma, enfermedad pulmonar obstructiva, etc.

Población más en riesgo:

  • Si padece de angina, asma, enfermedad cardiaca, pulmonar, enfisema, etc.
  • Ancianos.
  • Niños

Recuerde, si se produce un incendio forestal cerca de usted y le piden a su familia que se marchen: ¡hágalo de inmediato! Y recuerde llevarse sus mascotas.

¿Qué hacer si prende fuego?

Deténgase, tírese al suelo y ruede. De esta forma apagará las llamas.

Retire toda la ropa que esté ardiendo. Si la ropa se adhiere a la piel, córtela alrededor de la zona quemada.
Quítese todo tipo de objeto metálico.

Quítese todas las prendas que puedan apretarla la zona quemada y el cuello.

Recuerde que las zonas quemadas se inflaman rápidamente.

Tipos de quemaduras.

De primer grado.

Síntomas: enrojecimiento de la piel. Dolor al tocar. Leve inflamación.
Tratamiento: aplicar compresas húmedas o meter en introducir en agua fresca hasta que el dolor desaparezca. Cubrir con gasa esterilizada o prenda limpia. No echar aceite ni mantequilla. En el caso de que sea un niño o un anciano, acudir a un medico para que compruebe si necesita tratamiento de algún tipo.

Segundo grado.

Síntomas: enrojecimiento fuerte de la piel, dolor, llagas, fluido, posibilidad de pérdida de algo de piel.
Tratamiento: introducir en agua fresca o aplicar compresas frescas. Continuar durante 10 ó 15 minutos. Secar con prendas limpias y secas y cubrir con gasas esterilizadas. No romper las llagas. No aplicar mantequilla ni aceite. Poner las piernas y los brazos quemados en alto. Evitar que la persona entre en estado de shock: tumbar y subir las piernas (no poner en esta postura si la víctima se siente mal). Cubrir la víctima con una manta. Acudir a un especialista.

Tercer grado.

Síntomas: pérdida de la piel, dolor, piel seca con parches blancos, marrones o negros.
Tratamiento: cubrir con gasa esterilizada leve. No aplicar mantequilla ni aceite. Tomar medidas para evitar que la persona entre en estado de shock. Mantener a la persona sentada si se ha quemado la cara. Observar si presenta problemas para respirar. Buscar ayuda profesional de inmediato.

Después de las llamas, sigue el peligro.

Aunque no lo parezca, una vez extinguido el incendio, el peligro sigue latente. Los efectos posteriores de los incendios forestales pueden llegar a ser devastadores, incluyendo erosión, deslizamiento de tierras, aludes de rocas, inundaciones, alteración de la calidad del agua y del suelo, etc.

El riesgo de que se produzcan inundaciones aumenta debido a la erosión y a la falta de vegetación.

Ampliar información. Otras catástrofes naturales: incendios.

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