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Olas de calor

Los termómetros en Bilbao registraron hasta 44 grados. Refrescarse es una de las mejores soluciones para soportar las inusuales temperaturas. EFE (Fotografía por cortesía de El País).

 

El 15 de julio de 2005, 40 grados a la sombra en Sevilla. La misma temperatura se registró también en Zaragoza a la sombra. (EFE) Fotografía por cortesía del El País.

A la mayoría de nosotros nos encanta el calor, pero cuando hace demasiado calor o este dura demasiado tiempo, entonces existe un riesgo para la salud.


Si se produce una ola de calor, asegúrese de estar preparado para reconocerla y saber afrontarla con toda seguridad.

Las olas de calor pueden ser peligrosas y pueden matar.

Poner en marcha un plan de actuación para olas de calor podría salvarle la vida y la de sus seres queridos.  

¿Qué se conoce como ola de calor y cuándo empieza a ser preocupante una temperatura alta?

Las temperaturas altas se afrontan de forma distinta, según el lugar donde se registre la ola de calor. Una media de 30ºC durante el día y de 15ºC durante la noche, podría activar una alerta de ola de calor en el Reino Unido. Estas temperaturas durante varios días consecutivos podrían llegar a afectar la salud de las personas. Sin embargo, estas temperaturas podrían no considerarse un riesgo para la salud en países más cálidos, donde la alerta por ola de calor se activa por temperaturas aún más altas, como por ejemplo en Arabia Saudita.

En España, se conoce como ola de calor al periodo de tiempo consistente en más de tres días consecutivos durante los cuales las temperaturas alcanzan o superan los 32ºC.

En los Países Bajos, una ola de calor se define como un periodo de al menos 5 días consecutivos en los que la temperatura máxima supera los 25ºC, siempre que al menos durante 3 días de ese periodo la temperatura máxima exceda de los 30ºC. Esta misma definición se aplica en Bélgica y en Luxemburgo.

En los Estados Unidos, las definiciones varían según la región, aunque por lo general se considera una ola de calor cualquier periodo de tiempo en el que al menos durante 2 días consecutivos se sufran temperaturas cálidas. En el noreste, se considera una ola de calor si son más de tres días con temperaturas que superen los 32,2ºC. Por el contrario, en California, una ola de calor serían tres o más días consecutivos, en una zona amplia, con temperaturas que alcancen los 37,8ºC.

En Adelaida, Australia del Sur, se define una ola de calor como cinco días consecutivos con temperaturas por encima de los 35ºC, o tres días consecutivos con temperaturas por encima de los 40ºC.

En Dinamarca, se define una ola de calor nacional como un periodo de al menos 3 días consecutivos en el que la temperatura máxima en más del 50% del país exceda los 28ºC.

En Suecia, se define una ola de calor por al menos 5 días consecutivos de temperaturas que superen los 25ºC.

En Inglaterra y en Gales, la Oficina de Meteorología establece cuatro niveles de alerta para las olas de calor. El nivel 1 son condiciones veraniegas normales. El nivel 2 se alcanza cuando existe un 60% o más de probabilidades de que las temperaturas sean superiores a lo normal durante dos días consecutivos y sus noches. El nivel 3 se activa cuando la temperatura se ha situado por encima de la temperatura media diurna y nocturna, y un 90% o más de probabilidades de que seguirá por encima de la media durante el día siguiente. El nivel 4 se activa cuando las condiciones son más severas que las de los tres niveles anteriores.

¿Cómo se forman las olas de calor?

Las olas de calor suelen ser el resultado de aire atrapado.

Los sistemas de altas presiones empujan el aire hacia abajo. Este empuje evita que el aire que se encuentra cerca del suelo pueda subir. El aire que se hunde actúa como un tapón que atrapa el aire cálido en el suelo. Sin aire que suba, no hay lluvia, y nada que pueda evitar que el aire cálido cada vez sea más y más cálido.

¿Quién se encuentra más en riesgo ante una ola de calor?

Una ola de calor puede afectar a cualquier persona, sin embargo, las personas más vulnerables ante una ola de calor son:

Las personas mayores, especialmente los mayores de 75 años.
Los bebés y niñ@s jóvenes.
Las personas con enfermedades crónicas, especialmente de corazón y respiratorias.
Personas con problemas de movilidad, por ejemplo con la enfermedad de Parkinson o que hayan sufrido algún tipo de embolia.
Las personas con problemas mentales serios.
Personas que toman determinados medicamentos, incluyendo los que afectan al sudor y al control de la temperatura corporal.
Personas que hacen un mal uso del alcohol y de drogas.
Personas que están físicamente activas, por ejemplo, albañiles o los que practican ciertos deportes.

¿Cuáles son los riesgos principales?

Los riesgos principales causados por una ola de calor son:

Deshidratación (por falta de agua).
Sobrecalentamiento (que puede empeorar los síntomas de personas que ya tienen problemas cardiacos o respiratorios).
Agotamiento por calor.
Golpe de calor.

¿Cómo saber que está viéndose afectado por el calor extremo?

Una ola de calor no es un enemigo visible, apenas se conocen sus movimientos y su efecto no se siente hasta que pasa un tiempo. Ataca a sus víctimas lentamente, sobre todo a la población más vulnerable.  Ancianos, niños y personas con determinadas enfermedades, como por ejemplo, las enfermedades coronarias. Sin embargo, también los jóvenes y las personas que están sanas pueden sucumbir ante una ola de calor. Diferentes situaciones durante una ola de calor pueden poner en riesgo nuestra salud: beber alcohol, hacer ejercicio físico, tomar una medicación que altere la habilidad del cuerpo a regular su temperatura, etc.

¿Qué es un golpe de calor?

Las personas sufren de un golpe de calor cuando el sistema que controla la temperatura del cuerpo se sobrecarga. Generalmente, nuestro cuerpo se mantiene con la misma temperatura sudando, pero en determinadas ocasiones, el sudor no es suficiente. En estos casos, la temperatura del cuerpo de la persona aumenta rápidamente. Un aumento notable de la temperatura del cuerpo puede causar daños en el cerebro y en otros órganos vitales.
Un golpe de calor es lo más grave que puede suceder con relación al calor. Cuando el mecanismo del cuerpo, para mantener la temperatura, falla, y no se suda o sudar resulta insuficiente, la temperatura corporal se incrementa tanto, que puede causar la muerte o una discapacidad permanente si no se facilitan cuidados de emergencia.

La mayoría de las desgracias humanas durante una ola de calor tienen lugar porque las víctimas han estado sobre-expuestas al calor o han estado haciendo ejercicio físico demasiado fuerte para su edad o condición física.

Las condiciones idóneas para desarrollar enfermedades relacionadas con el calor incluyen las condiciones atmosféricas y la mala calidad del aire. Por ello, las personas que viven en zona urbana están más expuestas a las olas de calor prolongadas que las que viven en zonas rurales.

El asfalto mantiene la temperatura por más tiempo y, por lo general, despide el calor acumulado del día por la noche, lo que también puede causar temperaturas nocturnas elevadas.

Algunos síntomas que advierten de un golpe de calor:

Algunos síntomas que avisan de un golpe de calor son los siguientes:

Una temperatura corporal extremadamente alta.
Piel seca, caliente y roja.
Pulso rápido.
Dolor de cabeza
Mareo
Confusión
Pérdida del conocimiento.

Si alguien de su entorno experimenta estos síntomas, acuda de inmediato a urgencias o llame a una ambulancia.

¿Cómo afrontar el calor?

Los consejos que le vamos a dar a continuación son un mero resumen, una introducción a las medidas que puede tomar para afrontar una ola de calor con mayores garantías. Si desea informarse con mayor amplitud y prepararse para esta situación, le invitamos a consultar nuestro plan de preparación de emergencias. Un documento imprescindible que no puede faltar en su biblioteca personal.

* Relájese. Evite las actividades estresantes y que requieran un gran esfuerzo físico. Por supuesto, no haga ejercicio físico al sol.
* Cierre las ventanas y baje las persianas cuando haga más calor. Vuelva a levantar las persianas cuando disminuya el calor y abra las ventanas para que se ventile.
* Evite permanecer bajo los rayos solares durante las horas de máximo calor, es decir, entre las 11:00 horas y las 15:00 horas.
* Dúchese regularmente con agua fresca.

 

Durante una ola de calor es importante beber mucho líquido, especialmente agua. Y hacerlo, aunque no tenga sensación de sed (imagen de zirconicusso, por cortesía de FreeDigitalPhotos.net).


Beba muchos líquidos. Incluso si no tiene sed. Beba también mucha agua. Evite el té, café y alcohol pues favorece la deshidratación.

Quédese en el interior de sitios bien acondicionados.

Planifique con tiempo para no tener que salir a la calle durante una ola de calor (tenga alimentos básicos, agua y medicamentos en casa).

Lleve prendas poco pesadas, ligeras, y con colores claros que reflejan la luz del sol.  Salga con un sombrero o gorra.

Proteja su cara, la cabeza y los ojos del sol. Lleve gafas de sol.

Compruebe que sus vecinos, amigos y familiares que no están muy bien de salud, se encuentran bien durante esta ola de calor.

Evite las comidas copiosas. Coma más a menudo. Evite las comidas ricas en proteínas.

NUNCA deje niños o animales solos en el interior de un vehículo cerrado. Esta clase de exposición al calor puede matar en solo unos minutos.

Su familia debe conocer cómo actuar en estos casos. Converse con ellos sobre este tema, antes de que tengan lugar estas emergencias.

Olas de calor en la historia

Siglo XIX

1896 Ola de calor en el Este de América del Norte causa la muerte de 1.500 personas en agosto de 1896.

A finales del siglo XIX, la ciudad de Nueva York albergaba unas 3 millones de personas. Cuando la ola de calor se cebó con la ciudad durante 10 días consecutivos, las pésimas condiciones de vida de la población provocaron numerosas muertes.

Muchos habitantes buscaron el aire fresco durmiendo a la intemperie en las terrazas, en los balcones e incluso en los parques. Desgraciadamente muchos morían cayendo dormidos de alturas considerables.

Durante esta crisis también se perdieron 1.000 caballos que sucumbieron al calor extremo.  

Sin embargo, incluso cuando el número de víctimas mortales aumentó considerablemente, las autoridades hicieron bien poco para afrontar la situación. Fue el aspirante a Presidente, Theodore Roosevelt quien intervino facilitando hielo de forma gratuita en los barrios y servicios médicos en ambulancia para los enfermos. Para algunos, esta actuación terminó de catapultarle a la Presidencia.

Siglo XX

1923/1927. Durante un periodo de 160 días, desde el 31 de octubre de 1923 hasta el 7 de abril de 1924, la ciudad de Marble Bar, situada en el Oeste de Australia, sufrió una ola de calor histórica por ser la más larga, con temperaturas que superaron los 38ºC.

1936. La ola de calor de América del Norte fue seguida del peor invierno de la historia. En Yuma, se alcanzaron temperaturas que llegaron a superar los 38ºC.

1950. Sequía severa a principios de los años 50 en el centro y sur de los Estados Unidos. En 1954 la ola de calor fue especialmente intensa. Durante 22 días consecutivos superaron los 38ºC en gran parte de once estados. El 14 de julio, el termómetro marcó 47ºC al este de St. Louis, en Illinois.

1972. Las olas de calor que sufrieron en 1972 en Nueva York y en el Noreste de los Estados Unidos fueron especialmente intensas. Unas 900 personas perdieron la vida durante esta ola de calor que duró cerca de 16 días.

1976. La ola de calor del Reino Unido fue una de las más cálidas en su historia, constante desde mayo hasta septiembre.

1980. En la ola de calor de 1980 que sufrió Estados Unidos murieron unas 1.000 personas en el centro y este del país. Las temperaturas permanecieron en 32ºC durante dos días consecutivos en Kansas City, Missouri. En Dallas estuvieron 42 días consecutivos con temperaturas por encima de los 38ºC.

1983. Durante el verano de 1983, algunos estados de los Estados Unidos superaron 38ºC, como Iowa, Missouri, Illinois, Indiana, Ohio, Minnesota, Nebraska, Michigan y algunas zonas de Kentucky. El calor afectó también al sudeste de los Estados Unidos, entre otros.

1987. Del 20 al 31 de julio de 1987, Grecia veía morir a más de 1.000 personas en Atenas. Las temperaturas máximas registradas el 23 de julio fueron de 41,6ºC. La temperatura mínima fue de 25,6ºC, lo que contribuyó a que padecieran noches tropicales que impedían el descanso.

1988. Estados Unidos se veía afectado por una ola de calor intensa con una gran sequía. Entre 5.000 y 10.000 personas perdieron la vida durante esta ola de calor persistente.

1995. La ola de calor de Chicago registró índices históricos. La falta de lugares donde refrescarse y la inadecuada respuesta de las autoridades civiles a los ancianos, causó unas 700 muertes.

Solo fueron cinco días, pero con temperaturas altas y un alto nivel de humedad. Los paramédicos, los hospitales y la morgue se vieron rápidamente avasallados.

La mayoría de las víctimas fueron personas mayores que vivían solos.

1999. Una ola de calor y una sequía importantes se combinaron en el verano de 1999, en Estados Unidos. Maryland, Delaware, Nueva Jersey y Rhode Island sufrieron las consecuencias de ello, mientras que el Estado de Virginia tuvo que declarar zona de desastre por los incendios forestales. La ola de calor causó 502 muertes.

2000. El verano del año 2000 registró una ola de calor en el sur de los Estados Unidos.

Siglo XXI

2001. A principios de agosto de 2001, una intensa ola de calor en Canadá y en los Estados Unidos, de más de una semana de duración, hizo que las temperaturas subieran por encima de los 35ºC, con altos índices de humedad. Nueva Jersey llegó a registrar temperaturas de hasta 41ºC.

2002. En Este de los Estados Unidos se vio afectado por una ola de calor que afectó a gran parte del Estado.

2003. El verano de 2003 marcó todo un récord en la historia, no solo por la intensidad de la ola de calor, sino por su duración. Las consecuencias fueron dramáticas para el ecosistema y para la población. Algunos países como en Francia, contabilizaron más víctimas mortales debido a la falta de medios para combatir el calor (aires acondicionados).

Y es que en agosto de 2003, el Reino Unido registró temperaturas altas durante esta ola de calor que duró nueve días consecutivos. Con los termómetros marcando 38ºC, se registraron entre 2.000 y 3.000 muertes por encima de lo habitual en el país. Por su parte, en el conjunto de Europa, se produjeron unas 30.000 muertes por encima de lo normal.


Imagen de la NASA que ofrece una amplia visión térmica del mes de julio de 2003 con respecto a años anteriores. Fue tomada en dos años por el sensor MODIS del Satélite Terra. (Imagen de Reto Stockli y Robert Simmon, del Observatorio de la Tierra de la NASA).

El rojo muestra las zonas anómalamente más cálidas, el sureste y este de Francia, donde las temperaturas llegaron a alcanzar 10º C más en el año 2003 que en el año anterior.  Las zonas en blanco indican áreas con temperaturas similares a las de otros años y las zonas en azul confirman los lugares donde las temperaturas fueron más frescas en el 2003 que en el 2001.
        
La ola de calor también afectó a otras zonas como Inglaterra, España, Portugal, Italia, Suiza, Austria, etc. Algunos glaciares se fundieron aumentando el caudal y nivel de ríos y lagos.         
        
Los países más al sur del hemisferio, fueron los que registraron las temperaturas más altas. Alentejo en el sur en Portugal llegó a alcanzar los 47,3º C el 1 de agosto de 2003. Francia registró temperaturas superiores a los 35º C y los termómetros del 15% de sus ciudades marcaban 40º C.  París alcanzó 39º C durante el día y una temperatura nocturna máxima de 25,5 ºC.

Alemania y el Reino Unido también sufrieron los efectos, con 37,9º C en el Aeropuerto de Heathrow. Dinamarca alcanzó los 32º C. En cuanto a España, entre otras numerosas ciudades, Badajoz alcanzó los 44,8º C, Barcelona 37,3º C, Huelva 43,4º C y San Sebastián 38,6º C.

Como se puede apreciar en el mapa cartografiado, se contabilizaron numerosas “noches tropicales” en diferentes puntos del país entre el 1 de junio y el 31 de agosto de 2003. En el mapa destacan:

La fachada mediterránea, el suroeste peninsular e islas Baleares particularmente Ibiza, con valores superiores a 65 noches tropicales.
Núcleos de más de 85 días con temperaturas mínimas superiores o iguales a 20ºC en la mitad sur de las áreas costeras señaladas.
La existencia de mínimas de estas características en zonas tan inhabituales como el alto Ebro, cornisa cantábrica, Galicia y en Castilla y León.

(Imagen por cortesía del Instituto Nacional de Meteorología de España)

Como se puede apreciar en el mapa cartografiado, se contabilizaron numerosas “noches tropicales” en diferentes puntos del país entre el 1 de junio y el 31 de agosto de 2003. En el mapa destacan:

  • La fachada mediterránea, el suroeste peninsular e islas Baleares particularmente Ibiza, con valores superiores a 65 noches tropicales.

  • Núcleos de mas de 85 días con temperaturas mínimas superiores o iguales a 20ºC en la mitad sur de las áreas costeras señaladas.

  • La existencia de mínimas de estas características en zonas tan inhabituales como el alto Ebro, cornisa cantábrica, Galicia y en Castilla y León. (Imagen por cortesía del Instituto Nacional de Meteorología de España)


París, verano de 2003. Los niños intentan aliviar las altas temperaturas provocadas por la intensa ola de calor en las fuentes de París. (Fotografía: Franck Prevel /AP)

Francia estima los fallecidos en unas 15.000 personas. En un principio, considerada la cifra mayor de Europa. España barajaba una cifra oficial, en su momento de 141 muertos, aunque el Centro Nacional de Epidemiología y el Informe publicado en el 2004 por la Sociedad Española de salud Pública y Administración Sanitaria (SESPAS), informaban de 6.500 fallecidos por causas atribuibles al calor.  Portugal calculó la pérdida de 1.316 vidas humanas.  El Instituto de Estadísticas de Italia confirmaba más de 20.000 muertos entre junio y septiembre de 2003, ocupando el primer puesto en el número de fallecidos en Europa como consecuencia de la ola de calor.

El informe de Recovery Labs, confirmaba que hubo ordenadores en Europa que perdieron información debido a las altas temperaturas. Los discos duros y sus componentes mecánicos se vieron afectados por la ola de calor.

El verano del año 2005, dos años después, aportó otra ola de calor y sequía. Temperaturas altas que llegaron desde África y que afectaron a España, Francia e Italia. Varias personas fallecieron en los países antes mencionados como consecuencia de los golpes de calor, mientras que un millón de italianos, nuevamente, temían lo peor.  Ciudades importantes del país decretaron el máximo nivel de alerta (el nivel 3) debido a las sensaciones térmicas que oscilaban entre los 38 y los 40 grados Celsius.  En España durante semanas, los termómetros en la región sur llegaban hasta los 40º C. Todos los países se esforzaron por evitar las terribles pérdidas humanas de dos años atrás, informando ampliamente a la población y haciendo un seguimiento exhaustivo de los mayores.

2006. La ola de calor Europea fue la segunda ola de calor en el continente en tan solo cuatro años, con temperaturas que subieron hasta los 40ºC en Paris. Irlanda registró temperaturas por encima de los 32ºC, mientras que en Benelux los termómetros marcaban 35ºC y en el Reino Unido 37ºC. En algunas zonas de Alemania se llegaron a alcanzar 38ºC. Las temperaturas medias en julio de este año superaron los datos históricos en muchas zonas del Reino Unido, los Países Bajos, Dinamarca, Suecia y Alemania.

Ese mismo año fue conocido por otra ola de calor que afectó a una amplia zona de los Estados Unidos y parte de Canadá durante los meses de julio y de agosto. Esta ola de calor causó la muerte a más de 220 personas. California llegó a alcanzar temperaturas que variaron de 38ºC a 54ºC.

2007. La ola de calor europea de 2007 afectó especialmente al sudeste del continente durante la última parte del mes de junio hasta agosto. Bulgaria llegó a los 45ºC.

En este mismo año coincidieron incendios forestales que arrasaron gran parte de Grecia.

La ola de calor asiática de 2007 llegó a registrar temperaturas de hasta 48ºC en la ciudad de Datia.

2008. En el Territorio del Norte de Australia, durante 10 días consecutivos, superaron los 40ºC, con una media ese mes de 39,8ºC.

El Este de los Estados Unidos vivió un verano muy caluroso del 6 al 10 de junio de 2008 con temperaturas e incendios forestales históricos.

2009. Adelaida, en el sur de Australia fue azotada por una ola de calor que llegó a registrar temperaturas de 40ºC durante seis días consecutivos.

En agosto de ese mismo año, Argentina sufrió una inusual y excepcional ola de calor del 24 al 30 de agosto, durante el invierno en el Hemisferio Sur. Las temperaturas superaron hasta 22ºC por encima de lo habitual en la ciudad de Buenos Aires y en regiones del norte y centro del país.

2010. La ola de calor del verano en el Hemisferio Norte afectó a muchas zonas del Hemisferio Norte como China y la Rusia europea.

En junio de ese mismo año, el Este de Europa vivió condiciones excepcionalmente cálidas. Ruse en Bulgaria llegó a los 36,6ºC.

Del 4 al 9 de julio de 2010, la mayoría de la Costa Este de América, desde las Carolinas hasta Maine, sufrió una difícil ola de calor. Nueva York, Baltimore y Washington, entre otros, llegaron a los 38ºC.

2011. Durante la ola de calor de América del Norte llegaron a superar cifras históricas de anteriores olas de calor.

A finales de julio y principios de agosto de ese mismo año, las temperaturas superaron los 49ºC en Iraq. El asfalto llegó a derretirse.

En octubre de 2011 la mayor parte del Reino Unido sufrió lo que se conoce como un verano indio, entre septiembre y octubre, con temperaturas máximas de 30ºC.

2012. En marzo de 2012, se observaron importantes olas de calor en muchas regiones de América del Norte. En algunas regiones llegaron a superar los 30ºC, 22ºC por encima de lo habitual.

En marzo de 2012, el Reino Unido sufría una ola de calor con temperaturas 10ºC por encima de lo habitual para esa época del año.

En junio de ese mismo año, gran parte de América del norte sufría una ola de calor que también provocaba importantes y fuertes tormentas que derribaron árboles y tendidos eléctricos dejando a 3 millones de personas sin suministro eléctrico el 30 de junio de 2012.

El verano de 2012-2013, Australia sufrió un verano extremo. Se superaron 123 cifras históricas de temperaturas máximas, durante un periodo de 90 días consecutivos. Las temperaturas se mantuvieron por encima de los 39ºC.

2013. De julio a agosto de 2013, en el sur de China, sufrieron una inusual ola de calor, con temperaturas inusualmente altas que superaron los 40ºC.

En julio de ese mismo año, el Reino Unido sufría el mes de julio más cálido de su historia desde 2006.

Desde diciembre de 2013 hasta el 2 de enero de 2014, Argentina sufrió este fenómeno en la zona norte y centro del país, así como en el norte de la Patagonia. Se trató de la ola de calor más prolongada desde que iniciaron los registros en 1906. Afectó a un mínimo de 52 ciudades en todo el país, activando por primera vez la alerta roja durante varios días consecutivos en la ciudad de Buenos Aires.

La mayoría de las localidades alcanzaron los 30 y 40ºC con duraciones de entre 5 y 18 días consecutivos.

La larga persistencia del calor (22 días), hizo que el evento fuera excepcional.

Los organismos de meteorología de Uruguay y Paraguay, también declararon el estado de alerta por ola de calor.


Bibliografía:


NHS Choices. UK Department of Health.
Proyecto Norteamericano de Concienciación sobre las Olas de Calor (página en inglés) http://www.isse.ucar.edu
Departamento de Servicios Humanitarios y de Salud, Centro de Control y Prevención de Desastres (página en inglés) http://www.bt.cdc.gov
Cruz Roja Internacional http://www.redcross.org/
Centro de Desastres de Estados Unidos (página en inglés) http://www.disastercenter.com
El País, prensa nacional de España.
Fema (página en inglés) http://www.fema.gov
Red Meteorológica http://www.meteored.com
Instituto de Meteorología de Francia (página en francés) http://www.meteofrance.com
The Christian Science Monitor (página en inglés) http://www.csmonitor.com
Educación y Cultura. http://www.alejandria.cl
Instituto Nacional de Meteorología de España – Efemérides. http://www.inm.es
History.com
“Advierten que la ola de calor es “la más extensa” registrada hasta el momento”. Infobae. 30 de diciembre de 2013. Diciembre de 2013.
“Tres muertos y cortes de luz en Argentina por la ola de calor más larga en cien años”. Buenos Aires. El País. Alejandro Rebossio Diciembre de 2013.
“La segunda ola de calor más larga desde 1906”. Mauricio Giambartolomei. Buenos Aires. La Nación. Diciembre de 2013.
“Rige una alerta roja por la ola de calor en Buenos Aires”. La Nación. Diciembre de 2013.
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