
A tan solo 90 minutos de Sídney, algunas regiones de Australia han registrado una nevada extremadamente rara este pasado fin de semana, consecuencia de un frente frío desplazado directamente desde la Antártica, empujado al norte de Tasmania.
El ciclón polar ha congelado zonas típicamente cálidas de Victoria, Queensland y Nueva Gales del Sur.
Para algunos, ha sido la primera nevada que ven en su vida e incluso algunos canguros han retozado sorprendidos en la nieve.
En Cootamundra, afirman que no había nevado desde el año 1985, mientras que los residentes de Tumut, a solo 300 metros por encima del nivel del mar, dicen que es su primera nevada desde el año 2000. Pero, otras ciudades al sur de Nueva Gales del Sur, como Adelong, Batlow y Harden, han recibido una nevada poco frecuente.
Las carreteras quedaron cortadas al tráfico el fin de semana en Nueva Gales del Sur y Victoria, mientras que el Centro de Coordinación de Transportes recomendaba a los conductores que evitaran las carreteras más afectadas debido a cierres intermitentes.
En el complejo Thredbo Alpine, con vientos de hasta 120 kilómetros por hora, el viernes, recibieron una nevada récord esta temporada, con 15 centímetros de nieve por la noche, añadidos a los 100 centímetros del día anterior.
Desgraciadamente, estas condiciones climáticas extremas provocaron la muerte de un hombre en Thredbo. La buena noticia es que un padre y su hija, que habían desaparecido en la nieve, fueron hallados sanos y salvos.