
Según un equipo de expertos climáticos de la University College London (UCL), que han estado estudiando la luz solar, las temperaturas marinas y la presión del aire sobre el norte del Atlántico, para intentar predecir el tipo de invierno que le espera al Reino Unido, los británicos deberían prepararse para el invierno más frío en años.
Su investigación sugiere que, durante los primeros meses del año 2020, otra incidencia en el chorro de la corriente oceánica, supondrá el regreso de la temible “Bestia del Este”. Una ola de frío, que descargará grandes cantidades de nieve y provocará heladas impresionantes ante el brutal descenso de los termómetros.
El equipo, liderado por un profesor en Predicción Climática del UCL, ha informado que entre los meses de enero y febrero de 2020, el centro de Inglaterra soportará temperaturas mucho más frías que en 2013. Unas temperaturas propias del Ártico.
Eso sí, también admiten que predecir el clima con cuatro meses de antelación, no asegura al 100 por ciento que pueda suceder de este modo, pero que existe un 57% de probabilidades de que las temperaturas sean al menos más frías que las de 2018, lo que supondría los meses de enero y febrero más fríos desde el año 2013.
El año pasado, Irlanda y el este del Reino Unido soportaron la llegada de la Bestia del Este que hizo desplomar los termómetros hasta los -14ºC en Escocia y que los vientos fueran muy fuertes, causando la muerte de algunas personas. De volverse a producir, esperemos que la población haya aprendido la lección y esté preparada para afrontar una ola de frío de esta envergadura.
Fotografía. Los científicos han advertido acerca del regreso de la Bestia del Este estos próximos meses en el Reino Unido. Crédito: Grimbsy Telegraph