
Nevada en las Rocosas del Norte EEUU.
El Servicio Nacional de Meteorología de los Estados Unidos advierte acerca de la posibilidad de que tenga lugar una nevada histórica en las Rocosas del Norte, adelantada a su momento, y que podría batir todos los registros en la región. Una nevada que no tenía lugar en la zona desde 1934.
Alertas por tormentas
En consecuencia de ello, se han activado alertas por Tormenta invernal (nevadas) en el noroeste de Montana, mientras que se espera que las peores nevadas tendrán lugar el sábado y domingo, 28 y 29 de septiembre.
Se calcula que podrían acumularse hasta 102 centímetros de nieve en algunas montañas del noroeste de Montana, con ráfagas de viento de hasta 64,37 kilómetros por hora (40 millas por hora).
Como consecuencia de este clima especialmente adverso y extremo podrían producirse cancelaciones de vuelos.
Adelanto del invierno
Posiblemente, en algunas zonas podrían acumularse importantes cantidades de nieve, adelantando el invierno a amplias zonas de Montana, Idaho y Wyoming, a partir del viernes.
La nevada, acompañada de ventisca, tiene el potencial de acumular nieve en cantidades históricas, acompañada de temperaturas gélidas, provocando efectos importantes en las Rocosas del Norte.
Se advierte que las nevadas posiblemente interrumpan el suministro eléctrico, sobre todo, el transporte, el ocio, y por supuesto, los trabajos agrícolas, entre otros.
El sistema de bajas presiones posiblemente llegue el 26 de septiembre procedente de Canadá y podría comenzar a llover a partir del 27 de septiembre.
Se esperan vientos de 130 kilómetros por hora (80 millas por hora) a lo largo de todo el frente de las Rocosas, con rachas incluso más fuertes en la zona del oeste de Montana.
Nevada en las Rocosas del Norte EEUU. Desde AlertaTierra.com recomendamos a la población que resida en las zonas que podrían verse afectadas por este cambio drástico en el clima, que se preparan para una tormenta invernal potente y sigan las recomendaciones de preparación de emergencias establecidas para estos fenómenos meteorológicos extremos.
Fotografía. Crédito: National Park Service