
La inusual y copiosa nevada que ha descargado la borrasca Filomena en gran parte de la Península, todavía mantiene la capital de España prácticamente bloqueada. La nieve se ha acumulado en Madrid como posiblemente no lo había hecho nunca en su historia y lo peor es que, con la previsión de temperaturas mínimas muy bajas, lo más probable es que pronto se convierta en hielo.
Son muchos los trabajadores esenciales, y sanitarios, que han tenido que quedarse en su trabajo ante la imposibilidad de desplazarse y/o porque sus relevos no han podido llegar. La acumulación de cansancio por el excesivo trabajo y estrés provocado por la pandemia, no han sido obstáculo para continuar su labor. Lo que resulta realmente loable, además de posiblemente haber salvado muchas vidas. Mientras tanto, se trabaja contra reloj para intentar garantizar unos servicios mínimos.
Ante el peligro que existe en las calles y carreteras, la recomendación sigue siendo no salir de las casas, salvo que sea estrictamente necesario y siempre bien preparados e informados. Ni siquiera es aconsejable dar un breve paseo por la calle, ya que podría caerse cualquier elemento de las fachadas, cornisas, tejados, ramas de árboles o incluso árboles, por el peso de la nieve, además de los peligros que entraña caminar por zonas que se desconoce lo que pueden albergar bajo la nieve. No obstante, desde la Comunidad de Madrid, se ha solicitado la colaboración ciudadana para – extremando las precauciones y la seguridad – ayudar a retirar la nieve y el hielo de los accesos a portales, viviendas, centros de salud…
Se pide a los conductores que dejaron sus vehículos en las calles y carreteras, atrapados por la nieve, que no vayan a recogerlos, ya que serán remolcados gratuitamente.
El Ejército no solo trabaja sin descanso para despejar los accesos a los hospitales, sino que también ha colaborado con los sanitarios para proporcionar servicios médicos a quienes no se han podido mover de sus domicilios.
RENFE mantiene suspendido el tráfico ferroviario del corredor noreste durante todo el día de hoy y el servicio de alta velocidad con Madrid sigue cancelado, por lo que todos los servicios de AVE con destino o salida de Madrid están suspendidos. No obstante, la red de Metro seguirá abierta toda la noche para facilitar los transportes comprometidos por la nevada.
Por su parte, el aeropuerto de Barajas también ha ampliado su cierre. Según un comunicado de Aena, el operador aeroportuario ha informado que el aeropuerto de Madrid-Barajas permanecerá cerrado, al menos, hasta las 17:00 horas (hora local) del domingo por la tarde, cuando comenzarán a recuperarse progresivamente las operaciones, en caso de mejoría. La UME está colaborando con el aeropuerto para retirar la nieve de las pistas.
La Universidad Autónoma de Madrid ha suspendido las clases hasta el 16 de enero y la Audiencia Nacional ha suspendido los juicios programados para el lunes y el martes.
La Comunidad de Madrid está evaluando extender el cierre de los colegios al próximo miércoles.
Según fuentes oficiales, aunque la situación vial ha mejorado, todavía hay más de 700 vías de carreteras afectadas por la nieve. De las 165 vías que se encuentran cortadas al tráfico, tres son la red principal (la C25 en Gerona, la TO22 en Mocejón – Toledo y la A66 en Badajoz).
El uso de cadenas es obligatorio en todas las vías de Madrid.
El gobierno de España ha preparado convoyes para que los camiones que se encuentran detenidos en las carreteras puedan avanzar y transportar medicinas, alimentos y vacunas.
Fotografía. Crédito: EFE Noticias