
A lo largo de la historia, han tenido lugar recesiones económicas. Y, aunque algunos países tienen más posibilidades de sufrirlas que otros, preparare parece una decisión bastante sensata.
A continuación, analizamos algunos pasos que puedes dar para prepararte para una recesión económica.
Deudas fuera.
Una de las cosas más importantes en tu vida económica es evitar endeudarte demasiado. Si puedes quitarte las deudas que tengas, mejor. Pero, si no es posible, te recomendamos que te enfoques en ir pagando las deudas, hasta saldarlas, y no volver a endeudarte. Si no tienes más remedio, al menos salda primero las que tengas.
Efectivo de emergencia.
Lo hemos explicado en otras ocasiones. Algunas situaciones de emergencia podrían provocar que sea imposible acceder al dinero que tengas en tu cuenta bancaria. Independientemente del motivo por el cual esto sea imposible, lo recomendable sería contar con dinero en efectivo. Lo suficiente como para cubrir los gastos de al menos tres meses. Pero, si puedes disponer de dinero en efecto para seis meses, entonces, todavía mejor.
No a las tarjetas de crédito.
Utilizar tarjetas de débito o de crédito para pagar, en lugar de efectivo, ha hecho que muchas personas pierdan la noción de su gasto. Resulta muy cómodo pagar con una tarjeta. Pero, el hecho de no tener que contar monedas y billetes, y no ver cómo van desapareciendo de la cartera por lo que vas gastando, puede dar lugar a una falsa sensación de no haber gastado.
Entre la tarjeta de débito y la de crédito, esta última es la más peligrosa, pues aumenta tu deuda, que tendrás que abonar con intereses. Recomendamos que dejes de usar las tarjetas de crédito.
Ahorra.
En los tiempos que vivimos, el consumo es cada vez mayor. Y, en muchas ocasiones, se consume por seguir la moda, no por una verdadera necesidad. Si analizas los gastos que tienes todos los meses, seguro que encuentras algo que puedes evitar.
Si consigues ahorrar algo de dinero todos los meses, podrás invertirlo en algo más provechoso o guardarlo para cuando más falta.
Mayores ingresos.
Intenta ser emprendedor/a, autodidacta, aprender habilidades nuevas…
En una recesión económica, se pueden perder muchos empleos, pero si te has preparado para poder ejercer otro trabajo, tu abanico de posibilidades de conservar y/o de conseguir otro empleo aumentarán.
Si tienes una idea innovadora de un negocio que pueda ser rentable, y podría ayudarte a conseguir más ingresos, podrías valorar la posibilidad de intentarlo.
Si se avecina una recesión económica, que te encuentre bien preparado/a y no te pille por sorpresa.